Divorcio en China

El camino del Zen (Alan Watts) (1957)

2020.11.04 09:15 kong-dao El camino del Zen (Alan Watts) (1957)

Para nosotros el conocimiento humano es lo que un taoísta llamaría conocimiento convencional (...) Semejante conocimiento se llama convencional porque es cosa de acuerdo social acerca de los códigos de comunicación (...) valoración de los actos y las cosas. Así, la tarea de la educación consiste en hacer que los niños se tornen capaces de vivir en una sociedad persuadiéndolos a aprender y a aceptar sus códigos: las reglas y convenciones de comunicación por las cuales la sociedad se mantiene unida. Cuando nos volvemos hacia la antigua sociedad china encontramos dos tradiciones «filosóficas» que desempeñan papeles complementarios: el Confucianismo y el Taoísmo. En general, el primero se ocupa de las convenciones lingüísticas, éticas, jurídicas y rituales que proporcionan a la sociedad un sistema de comunicación. En otras palabras, el Confucianismo se preocupa del lenguaje convencional y bajo sus auspicios se educa a los niños de modo que sus naturalezas originalmente díscolas y caprichosas se ven obligadas a ajustarse al lecho procústeo del orden social. El individuo se define a sí mismo y a su puesto en la sociedad según fórmulas confucianas. (...) el Taoísmo se interesa por el conocimiento no convencional, por comprender la vida directamente, en lugar de prestar atención a los términos lineales y abstractos del pensamiento representativo. En ciertas naturalezas el conflicto entre la convención social y la espontaneidad reprimida es tan violento que se manifiesta en crímenes, demencias y neurosis que son el precio que pagamos por los beneficios del orden, que nadie pone en duda. Tanto en el pensamiento taoísta como confucianista es fundamental confiar en el hombre natural, y desde el punto de vista de esas escuelas la desconfianza occidental en la naturaleza humana —por razones teológicas o tecnológicas— parece ser una especie de esquizofrenia.

según tanto el Taoísmo como el Zen, el centro de la actividad de la mente no reside en el proceso del pensar consciente, en el ego. Cuando un hombre ha aprendido a dejar quieta su mente de modo que funcione de la manera integral y espontánea que le es natural, comienza a mostrar esa especial «virtud» o «poder» llamado te (Nota propia: Virtud) (...) Te es, además, la virtud espontánea y sin afectación que no puede ser cultivada o imitada por ningún método deliberado (...) te es el ingenio impensable, el poder creador de las funciones espontáneas y naturales del hombre, poder que queda bloqueado cuando tratamos de dominarlo mediante métodos y técnicas formales.

Razonable, humanista, nada fanático, el Confucianismo es uno de los sistemas de convención social más viables que el mundo haya conocido.

Los hombres razonables —es decir, los que se comportan como verdaderos seres humanos— serán siempre capaces de llegar a un compromiso, pero los hombres que se han deshumanizado convirtiéndose en ciegos adoradores de una idea o de un ideal son fanáticos cuya devoción por las abstracciones los convierte en enemigos de la vida.

Nada en el universo puede existir por sí mismo —ninguna cosa, ningún hecho, ningún ser, ningún suceso— y por esta razón es absurdo separar algo como ideal que alcanzar, pues lo apartado existe sólo en relación a su opuesto, ya que lo que es se define por lo que no es: el placer se define por el dolor, la vida por la muerte y el movimiento por el reposo.

Desde cierto punto de vista la misma relatividad existe entre nirvana y samsara, bodhi (despertar) y klesa (contaminación). Es decir, la búsqueda del nirvana implica la existencia y el problema del samsara, y la búsqueda del despertar implica que estamos contaminados por un estado ilusorio. Para decirlo de otro modo: tan pronto como se convierte al nirvana en objeto de deseo, se torna elemento de samsara. El verdadero nirvana no puede ser deseado porque no puede ser concebido. Pero la ecuación «nirvana es samsara» es verdadera también en otro sentido, pues lo que nos parece ser samsara es realmente nirvana, y lo que nos parece ser el mundo de la forma (rupa) es realmente el vacío (sunya). Con todo, el Mahayana tiene otro término para designar la realidad, que es quizá mejor que sunya, el vacío. Tal es la palabra tathata, que podemos traducir como «ser tal», «ser así» o «ser eso». La palabra sánscrita tat (de donde viene la voz inglesa that, «eso») probablemente se basa en los primeros esfuerzos del niño que comienza a hablar y señala algo diciendo «Ta» o «Da». (Lo que induce a los padres de habla inglesa a creer que el niño los llama por su nombre: «Dada» o «Daddy»). Pero acaso el niño sólo expresa su reconocimiento de la existencia del mundo y dice: «¡Eso!». Cuando no decimos más que «Eso». o «Así» señalamos el reino de la experiencia no verbal, a la realidad tal como la percibimos directamente, porque tratamos de indicar lo que vemos o sentimos más bien que lo que pensamos o decimos. Tathata, por tanto, indica el mundo tal como es, sin cubiertas ni divisiones de símbolos y definiciones del pensamiento. (...) Tathagata es el verdadero estado de un Buddha y de todos los seres en general, también se dice que es nuestra verdadera y original naturaleza, y, por tanto, nuestra «naturaleza búdica».

Una de las doctrinas cardinales del Mahayana sostiene que todos los seres están dotados de naturaleza búdica, y que por ende tienen la posibilidad de convertirse en Buddhas. Debido a que la naturaleza búdica es idéntica a tathata, el término Buddha se emplea a menudo para designar la realidad misma y no sólo la del hombre que ha despertado. Así ocurre que en el Mahayana a menudo se considera que un Buddha es una personificación de la realidad, y constituye la base de esos cultos populares en los cuales los Buddhas parecen ser personificados como dioses.

(...) la escuela Sukhavati o de la Tierra Pura, que sostiene que todos los esfuerzos por llegar a ser Buddha no son más que el falso orgullo del ego. (...) Hasta Nagarjuna sentía simpatía por esta doctrina, porque evidentemente es una manera popular y más gráfica de decir que puesto que nuestra propia naturaleza es ya la naturaleza búdica, no tenemos nada que hacer para convertirla en ella. Por el contrario, tratar de convertirse en Buddha es negar que uno ya lo es, y únicamente sobre esta base podemos alcanzar el conocimiento búdico.

El Budismo de la Tierra Pura es evidentemente un fruto de la doctrina bodhisattva, según la cual la tarea propia del hombre liberado es liberar a todos los demás seres mediante upaya o los «medios hábiles». Mediante prajna o la sabiduría intuitiva percibe el interior de la naturaleza de la realidad, lo cual a su vez despierta karuna o compasión por todos los que aún están encadenados por la ignorancia. (...) prajna consiste en ver que «la forma es vacío», karuna consiste en ver que «el vacío es forma». Debido a karuna el Budismo mahayana se convirtió en la principal inspiración del arte chino durante las dinastías Sung y Yuan, arte que acentuaba las formas naturales más bien que los símbolos religiosos.

En este nivel se ve a cada «cosa-suceso» como determinada y engendrada por sí misma, es decir, como espontánea, porque ser muy naturalmente lo que es, ser tatha —justamente «así»—, es estar libre y sin obstrucción.

Los comentaristas chinos desarrollaron una cuádruple clasificación del Dharmadhatu que cobró gran importancia para el Zen en los últimos años de la dinastía T’ang. Esa clasificación de los «Cuatro reinos de Dharma» b era así: Shih c, las «cosas-sucesos» únicas, individuales, de que está compuesto el universo. Li d, el «principio» o realidad última en la que se basa la multiplicidad de las cosas. Li shi wu ai e, «no hay obstrucción entre el principio y la cosa», es decir, que no hay incompatibilidad entre nirvana y samsara, el vacío y la forma. Alcanzar uno no implica aniquilar el otro. Shih shih wu ai f, «entre cosa y cosa no hay obstrucción», es decir, que cada «cosa-suceso» implica todas las demás, y que la intuición más alta consiste simplemente en percibirlas en su natural «ser tales».

La base de la doctrina dharmadhatu («reino de Dharma»), que encontramos en el enorme Avatamsaka Sutra, es la percepción de que cada forma singular, tal como es, es el vacío, y que, además, la peculiaridad de cada forma surge del hecho de que existe en relación con todas las demás formas.

La doctrina dharmadhatu dice aproximadamente que la adecuada armonía del universo se realiza cuando a cada «cosa-suceso» se le permite ser libre y espontáneamente lo que ella misma es, sin interferencias.

Una manera simplificada y algo tosca de expresar la diferencia sería decir que los idealistas occidentales comenzaron a filosofar partiendo de un mundo compuesto de mente (o espíritu), forma y materia, mientras que los budistas comenzaron a filosofar a partir de un mundo de mente y forma (...) En consecuencia no contienen ninguna dualidad, porque la dualidad surge solamente cuando clasificamos, cuando distribuimos nuestras experiencias en cajas mentales, pues toda caja tiene un interior y un exterior. (...) Desde el punto de vista lógico la proposición «Todo es mente» no dice más que la que afirma que todo es todo. Porque si no hay nada que no sea mente, esta palabra no pertenece a ninguna clase y carece de límites, es decir, no se la puede definir. Con el mismo derecho podríamos decir ¡Bah!, y esto es casi exactamente lo que hace el Budismo al utilizar la palabra sin sentido tathata. La función de estos términos sin sentido es llamar la atención sobre el hecho de que la lógica y el sentido, con su inherente dualidad, son propiedades del pensamiento y del lenguaje pero no del mundo real. El mundo concreto, no verbal, no contiene clases ni símbolos que signifiquen o quieran decir otra cosa que sí mismos.

Todo lo que está unido por la necesidad causal pertenece al mundo de maya, y no está más allá de él. Para decirlo figurativamente: la ilusión cósmica procede del Gran Vacío sin razón ni finalidad alguna, y sólo porque no hay necesidad de que así ocurra. Pues la «actividad» del Vacío es lúdica (vikridita) porque no es acción (karma) motivada. (...) El yoga budista consiste, por tanto, en invertir el proceso, en aquietar la actividad discriminadora de la mente, y en dejar que las categorías de maya vuelvan a estar en potencia de modo que el mundo pueda ser visto en su «ser tal» no clasificado (...) que la proyección resurja, habiéndose identificado conscientemente con el carácter lúdico y ateleológico del Vacío.

Tampoco es peculiar del Zen el hecho de «no tener nada que decir», el hacer hincapié en que la verdad no puede expresarse en palabras, porque eso mismo es lo que enseña el Madhyamika y también Lao-tzu. Quienes saben no hablan; quienes hablan no saben.

(...) parecería que para el Zen no fuera necesaria la práctica de la meditación formal. Tampoco es peculiar del Zen el hecho de «no tener nada que decir», el hacer hincapié en que la verdad no puede expresarse en palabras, porque eso mismo es lo que enseña el Madhyamika y también Lao-tzu. Quienes saben no hablan; quienes hablan no saben (...) La creación del Zen puede explicarse suficientemente por el contacto de taoístas y confucianistas con los principios fundamentales del Budismo mahayana (...) Esto ocurrió gracias a la obra del gran monje y erudito indio Kumarajiva, que tradujo las sutras en Ku-tsang y Ch’ang-an entre los años 384 y 413, cuando uno de sus más destacados discípulos era el joven monje Seng-chao (384-414), que había comenzado como copista de los textos confucianos y taoístas.

El acento que ponía el Confucianismo sobre la importancia de la vida familiar no simpatizaba fácilmente con un Budismo de tipo rigurosamente monástico. Aunque los maestros budistas chinos eran generalmente monjes, tenían gran número de estudiantes avanzados seglares, y el Zen en particular siempre ha dado gran importancia a la expresión del Budismo en términos formalmente seglares: en artes de todo tipo, en trabajos manuales, y en la apreciación del universo natural. Tanto los confucianos como los taoístas estarían muy de acuerdo con la idea de un despertar que no implicara el exterminio de las pasiones humanas, expresión que también puede utilizarse para traducir el término klesa. Ya hemos observado que estas dos filosofías profesaban una peculiar confianza en la naturaleza humana. Sin embargo, no exterminar las pasiones no significa permitirles florecer indómitas. Significa abandonarlas más bien que luchar contra ellas, sin reprimirlas ni complacerse en ellas. El taoísta no es nunca violento, pues alcanza sus fines por medio de la no interferencia (wu-wei)

Los escritos de Seng-chao, así como su comentario al Vimalakirti Sutra, están llenos de citas y frases taoístas, pues parece que seguía el ejemplo de monjes menos importantes aunque más antiguos, como Hui-yüan (334-416) y Tao-an (312-385) al utilizar la «extensión de la idea» (ko-i c) para explicar el Budismo mediante paralelos taoístas.

Seng-chao trató también la aparente paradoja de que prajna es una especie de ignorancia. Como la realidad última carece de cualidades y no es una cosa, no puede convertirse en objeto de conocimiento. Por tanto prajna, la visión directa, conoce la verdad mediante el no saber. Este es uno de los principales eslabones entre el Taoísmo y Zen, pues el estilo y la terminología del Libro de Chao es completamente taoísta, aunque el tema es budista. Los dichos de los primeros maestros zen, tales como Hui-neng, Shen-hui, y Huang-po, abundan en estas mismas ideas: que conocer verdaderamente es no conocer, que la mente despierta responde de inmediato, sin calcular, y que no hay incompatibilidad entre el conocimiento búdico y la vida del mundo cotidiano.

Aún más próximo al punto de vista del Zen estaba Taosheng (360-434), compañero de estudios de Seng-chao, que fue el primer e inequívoco expositor de la teoría del despertar instantáneo.Si al nirvana no se lo puede hallar aferrándose, no puede hablarse siquiera de aproximarse a él gradualmente, por el lento proceso de acumular conocimientos. Hay que tomar conciencia de él mediante un solo relámpago intuitivo, que se llama tun wu o, en japonés, satori, que es el término zen corriente para designar el súbito despertar.

Ling-yün[53] al tratar la doctrina de Tao-sheng llega a sugerir que el despertar instantáneo es más apropiado a la mentalidad china que a la de la India, y habla en favor de la calificación de Suzuki que dijo que el Zen era una revolución china contra el Budismo indio.

Vuelve a ser mencionada más de un siglo después en una obra de Hui-yüan (523592), que asimismo la relaciona con el maestro Hui-tan, que vivió hasta aproximadamente 627.

Una de las razones para sospechar de la historia de Bodhidharma es que el Zen es tan chino por su estilo que parece improbable que tenga origen indio. Sin embargo, el muy taoísta Seng-chao fue discípulo de Kumarajiva, copio lo fue Tao-sheng, y los escritos atribuidos a Bodhidharma y a sus sucesores hasta Hui-neng (638-713) muestran la clara transición de una concepción india a una concepción china de dhyana (...) La ausencia de toda huella de una Escuela dhyana en la literatura budista india, o de Bodhidharma en relación con ella, se debe quizá al hecho de que nunca hubo una Escuela dhyana o zen ni siquiera en China hasta unos doscientos años después de la época de Bodhidharma.

Hui-neng (637-713), cuya vida y enseñanzas marcan el comienzo definitivo de un verdadero Zen chino, del Zen tal como floreció durante lo que luego se denominó «la época de la actividad zen», que abarca los últimos dos siglos de la dinastía T’ang, desde cerca del 700 al 906.

Si se toman literalmente, muchos textos budistas y taoístas confirmarán esta opinión de que el supremo estado de conciencia es una conciencia vacía de todo contenido, de toda clase de ideas, sentimientos y aun sensaciones(...) Evidentemente esto es la filosofía taoísta de la naturalidad, según la cual una persona no es genuinamente libre, desapegada, o pura, cuando su estado de ánimo resulta de una disciplina artificial.

Si al interrogarte al interrogarte alguien pregunta por el ser contéstale con el no ser. Si pregunta por el no ser contéstale con el ser. Si pregunta por el hombre corriente contesta hablándole del sabio. Si pregunta por el sabio contesta hablándole del hombre corriente. Con este método de opuestos en relación recíproca se produce la comprensión del Camino Intermedio. A cada pregunta que te haga contesta hablándole de su opuesto.

Ma-tsu tuvo otro notable discípulo en Po-chang (720-814), que se dice había organizado la primera comunidad de monjes puramente zen, y establecido sus reglas basándose en el principio de que «día sin trabajo, día sin comida». Desde entonces las comunidades zen se caracterizan por la importancia que conceden al trabajo manual y a cierto grado de autarquía económica.

Cuando el cuerpo y la mente logran la espontaneidad, se llega al Tao y se comprende la mente universal.

En 845 el emperador taoísta Wu-tsung persiguió al Budismo durante breve tiempo pero con energía. Templos y monasterios fueron destruidos, sus tierras confiscadas, y los monjes obligados a volver a la vida laica. Afortunadamente su entusiasmo por la alquimia taoísta pronto lo absorbió en experimentos con el «Elixir de la Inmortalidad» que, después de probarlo, le produjo la muerte.

El monje T’ien-t’ai, en japonés llamado Eisai (1141-1215), que estableció monasterios en Kioto y Kamakura bajo patronato imperial, introdujo en Japón en 1190 la Escuela rinzai del Zen. La Escuela soto fue introducida en 1227 por el extraordinario genio de Dogen (1200-1253), que estableció el gran monasterio de Eiheiji, rehusando, sin embargo, aceptar favores imperiales. Hay que observar que el Zen llegó al Japón poco después de iniciarse la era Kamakura, cuando el dictador militar Yoritomo y sus samurai arrebataron el poder que estaba en manos de la nobleza decadente. Esta coincidencia histórica proporcionó a la clase militar de los samurai un tipo de Budismo que les resultaba muy atractivo por sus cualidades prácticas y terrenales, y también por su modalidad sencilla y directa. Así surgió la peculiar forma de vida llamada bushido, el Tao del guerrero, que consiste esencialmente en la aplicación del Zen a las artes de la guerra (...) La asociación de la doctrina pacifista del Buddha con las artes militares siempre ha sido un enigma para los budistas de las demás escuelas. Parece implicar un completo divorcio entre el despertar y la moralidad. Pero hay que hacer comprender que, en su esencia, la experiencia budista consiste en liberarse de toda clase de convenciones, inclusive de las convenciones morales. Por otra parte, el Budismo no es una rebelión contra la convención. En sociedades en las que la casta militar es parte integrante de la estructura convencional y se acepta el papel del guerrero como una necesidad, el Budismo hará posible que el guerrero cumpla su papel como budista. No menos enigmático debería ser para un cristiano pacifista el culto medieval de la caballería. (...) La contribución del Zen a la cultura japonesa no se limita de ningún modo al bushido. Ha ingresado en casi todos los aspectos de la vida del pueblo: en su arquitectura, poesía, pintura, jardinería, juegos atléticos, oficios y profesiones; ha penetrado en el habla y el pensamiento cotidianos de la gente más ordinaria.

Aun en el Zen japonés encontramos a veces una práctica zen que no concede especial importancia a za-zen, sino que más bien subraya la utilización de nuestro trabajo habitual como medio de meditación. Este fue sin duda el caso de Bankei[93], y en este principio se basa la aplicación corriente de artes tales como «la ceremonia del té», el tocar la flauta, el dibujo a pincel, la ballestería, la esgrima y el ju-jutsu como métodos de practicar el Zen.

Elegir es absurdo porque no hay elección. Por consiguiente, a la mentalidad dualista le parecerá que el punto de vista del Zen es el del fatalismo que se opone al de la libre elección (...) Pero este punto de vista no es fatalista. No (...) Someterse al destino implica la existencia de alguien que se somete, alguien que es inerme títere de las circunstancias; mas para el Zen no hay tal persona. Considera que la dualidad de sujeto y objeto, del cognoscente y de lo conocido es tan relativa, recíproca y separable como cualquier otra (...) La experiencia humana está determinada tanto por la naturaleza de la mente y la estructura de sus sentidos como por los objetos externos cuya presencia la mente revela. Los hombres se creen víctimas o títeres de su experiencia porque se separan a «sí mismos» de sus mentes, pensando que la naturaleza del compuesto mente-cuerpo es algo que involuntariamente «ellos» han recibido desde fuera (...) Piensan que no pidieron nacer, que no pidieron se les «diera» un organismo sensorial para sufrir las alternativas del placer y del dolor. Pero el Zen nos pide que encontremos «quién» es el que «tiene» esta mente, y «quién» fue el que no pidió nacer antes que nuestros padres nos concibieran. Entonces resulta que todo el sentimiento de aislamiento subjetivo, de ser alguien a quien le ha sido «dada» una mente y a quien le ocurren experiencias es una ilusión producida por un error.

Nuestro problema surge del hecho de que el poder del pensamiento nos permite construir símbolos de cosas separados de las cosas mismas. Así, podemos hacer un símbolo, una idea de nosotros mismos aparte de nosotros mismos. Como la idea es mucho más comprensible que la realidad, y el símbolo mucho más estable que el hecho, aprendemos a identificarnos con nuestra idea de nosotros mismos. De aquí nace el sentimiento subjetivo de un «yo» que «tiene» una mente, de un sujeto interiormente aislado a quien le ocurren involuntariamente las experiencias. (...) Cuando ya no nos identificamos con la idea de nosotros mismos, toda la relación entre el sujeto y el objeto, el cognoscente y lo conocido, sufre un cambio repentino y revolucionario. Se convierte en una relación real, una reciprocidad en la que el sujeto crea al objeto tanto como el objeto crea al sujeto. Con su característico acento en lo concreto, el Zen señala que nuestro precioso «yo» no es más que una idea, útil y legítima si se la toma por lo que es, pero desastrosa si se la identifica con nuestra naturaleza real.

Tenemos la impresión de que nuestros actos son voluntarios cuando vienen después de una decisión, e involuntarios cuando ocurren sin decisión (...) Decidimos sin tener la más mínima idea de cómo lo hacemos. En realidad, la decisión no es ni voluntaria ni involuntaria. «Tener la sensación» de esta relatividad es sufrir otra extraordinaria transformación de nuestra experiencia en conjunto, lo cual puede describirse de dos maneras. Tengo la sensación de que estoy decidiendo todo cuanto ocurre, o, por el contrario, siento que todo, inclusive mis decisiones, ocurre espontáneamente.

La convención social estimula la fijeza de la idea porque la utilidad misma de los símbolos depende de su estabilidad. Por tanto, la convención lo alienta a asociar su idea de sí mismo con papeles simbólicos y estereotipados, igualmente abstractos, puesto que así podrá formarse una idea de sí mismo bien definida e inteligible. Pero en la medida en que se identifica con la idea fija, se da cuenta de que la «vida» es algo que corre a su lado y lo deja atrás, cada vez más rápidamente a medida que se hace más viejo, a medida que su idea se hace más rígida, más cargada de recuerdos. Mientras más trata de apresar el mundo, más lo siente como un proceso en movimiento.

No hace mucho la duración probable de la vida de un hombre corriente era cuarenta y cinco años. Hoy es de sesenta y cinco a setenta años, pero subjetivamente los años pasan más rápido, y la muerte, cuando llega, llega siempre demasiado pronto. (...) Por el contrario, medir el valor y el éxito en base al tiempo, y pedir con insistencia seguridades de un futuro promisorio, hacen imposible vivir libremente en el presente y en el futuro «promisorio» cuando este llega. Pues nunca hay otra cosa que el presente, y si no podemos vivir en él no podemos vivir en ninguna parte.

Tanto en la vida como en el arte las culturas del Lejano Oriente aprecian más que nada la espontaneidad o naturalidad (tzu-jan). (...) La ilusión de la división proviene de que la mente intenta ser a la vez mente e idea de la mente, debido a una fatal confusión entre hecho y símbolo. Para poner fin a la ilusión, la mente tiene que tratar de actuar sobre sí misma, sobre su corriente de experiencias, desde el punto de vista de la idea de sí misma que llamamos el ego. Esto se expresa en otro poema zenrin de la siguiente manera: Quietamente sentado, sin hacer nada, llega la primavera y crece la hierba sola.

En su acentuación de la naturalidad, el Zen es evidentemente el heredero del Taoísmo, y su concepción de la acción espontánea como «maravillosa actividad» (miao-yung d) es precisamente lo que los taoístas querían expresar con la palabra te: «virtud», que connota poder mágico (...) La cualidad «mágica» o «maravillosa» de la acción espontánea consiste, por el contrario, en ser perfectamente humana, y sin embargo no muestra signos de haber sido planeada.

El abad Kwaisen y sus monjes se dejaron quemar vivos por los soldados de Oda Nobunaga, tranquilamente sentados en la postura de la meditación.

es propio de la mente humana ponerse a la vera de la vida, por así decirlo, y reflexionar sobre ella, ser consciente de su propia existencia, y criticar sus propios procesos (...) Porque la mente tiene algo parecido a un sistema de «retroacción» (feed-back), término que se emplea en la ingeniería de las comunicaciones para designar uno de los principios fundamentales de la «automatización» que permite a las máquinas controlarse a sí mismas. La retroacción permite que una máquina conozca los efectos de su propia acción de tal modo que pueda corregirla. (...) El ajuste adecuado de un sistema de retroacción constituye siempre un complejo mecanismo psicológico (...) cuando los seres humanos piensan demasiado cuidadosa y minuciosamente acerca de los actos que realizar no pueden decidirse a tiempo para actuar. En otras palabras, no podemos corregir indefinidamente nuestros medios de autocorrección. (...) Todo sistema de retroacción tiene un margen de retraso o de error (...) efecto, cuando un ser humano es tan autoconsciente, tan autocontrolado que no puede «abandonarse», tiembla y oscila entre opuestos. Esto es precisamente lo que el Zen quiere decir cuando habla de seguir dando vueltas en la «rueda del nacer y el morir», pues el samsara budista es el prototipo de los círculos viciosos Ahora bien, la vida humana consiste primordial y originalmente en la acción: en vivir en el mundo concreto del «ser tal». Pero tenemos el poder de controlar la acción mediante la reflexión, es decir, por medio del pensamiento, comparando el mundo actual con recuerdos o «reflexiones». Los recuerdos se organizan a partir de imágenes más o menos abstractas: palabras, signos, formas simplificadas, y otros símbolos a los que podemos pasar rápida revista. Con esos recuerdos, reflexiones y símbolos la mente construye su idea de sí misma. (...) El compuesto de mente y cuerpo por supuesto tiene que confiar en esa información a fin de actuar, porque si tratamos de recordar y hemos recordado todo exactamente sobreviene la parálisis.

Pero a fin de poder seguir suministrando informes a la memoria, el compuesto de mente y cuerpo tiene que continuar actuando «por sí mismo», sin aferrarse demasiado a sus propios registros. Tiene que haber un cierto retraso o distancia entre la fuente de información y la fuente de acción. Esto no significa que la fuente de acción tenga que titubear antes de aceptar la información. (...) La identificación de la mente con su propia imagen es, por tanto, paralizante, porque la imagen queda fija: es algo pasado y concluido (...) Aferrarse a ella es, pues, estar en constante contradicción y conflicto (...) En otras palabras, la mente no puede actuar sin renunciar al imposible intento de controlarse a sí misma más allá de cierto punto. Tiene que abandonarse a sí misma, tanto en el sentido de confiar en su propia memoria y reflexión como en el de actuar espontáneamente, por sí misma, hacia lo desconocido. Por esta razón el Zen parece tomar partido a favor de la acción en contra de la reflexión, y se llama a sí mismo «sin mente» (wu-hsin) o «sin pensamiento» (wu-nien), y sus maestros demuestran el Zen dando a las preguntas respuestas instantáneas e impremeditadas.

Cuando un monje pregunta: «¿Qué es el Buddha?», el maestro quizá levanta el puño. Cuando le preguntan: «¿Cuál es la idea última del Budismo?», acaso exclama antes que se haya acabado de formular la interrogación: «Una rama florida del ciruelo», o «El ciprés que está en el patio». Lo importante es que la mente que responde no se «detiene» en ningún punto sino que contesta directamente sin pensar para nada en la propiedad de la respuesta. Esto es permitir que la mente actúe por sí misma. Pero la reflexión también es acción (...) En otras palabras, si vamos a reflexionar, reflexionemos simplemente sin reflexionar sobre la reflexión.Sin embargo, el Zen admitirá que la reflexión sobre la reflexión es también acción, siempre que hagamos justamente eso y no tendamos a deslizarnos en una infinita regresión de tratar siempre de estar por encima o fuera del nivel en que actuamos. De este modo el Zen constituye una liberación del dualismo del pensamiento y la acción, porque piensa como actúa: con la misma cualidad de abandono, entrega o fe. La actitud de wu-hsin no es de ningún modo una exclusión antiintelectualista del pensamiento. Wu-hsin es acción en cualquier nivel, físico o psíquico, que no trata al mismo tiempo de observar y controlar la acción desde fuera. Este intento de actuar y pensar en la acción simultáneamente es precisamente la identificación de la mente con su idea de sí misma. Implica la misma contradicción que el juicio que afirma algo acerca de sí mismo: «Este juicio es falso» Confiando en nuestros recuerdos o confiando en que nuestra mente actúe por sí misma, se llega a lo mismo: en última instancia tenemos que actuar y pensar, vivir y morir, desde una fuente que está más allá de todo «nuestro» conocimiento y control. Pero esta fuente somos nosotros mismos, y cuando comprendemos que es así ya no nos enfrenta como un objeto amenazante. Por más cuidado y titubeo que tengamos, por mucha que sea la introspección y la averiguación de los motivos, finalmente no habrá ninguna diferencia en el hecho de que la mente es

Para la mentalidad taoísta una vida vacía y sin finalidad no sugiere nada deprimente (...) Los filósofos no reconocen fácilmente que hay un punto en el cual el pensamiento, como todo proceso, debe detenerse. (...) Esto quiere decir simplemente que el Zen se halla más allá del punto de vista ético, cuyas sanciones hay que buscar no en la realidad misma, sino en el mutuo acuerdo de los seres humanos. Cuando intentamos universalizarlo o absolutilizarlo, el punto de vista ético torna imposible la existencia, porque no podemos vivir un solo día sin destruir la vida de alguna otra criatura (...) En la cultura del Lejano Oriente los problemas de las relaciones humanas pertenecen a la esfera del Confucianismo más bien que a la del Zen, pero desde la dinastía Sung (959-1278) el Zen ha fomentado continuamente al Confucianismo y fue el principal promotor de la introducción de sus principios en el Japón. Los partidarios del Zen comprendieron la importancia de los principios confucianos para crear un tipo de matriz cultural donde el Zen podía florecer sin entrar en conflicto con el orden social, porque la ética confuciana es declaradamente humana y relativa, no divina y absoluta.

El pensamiento consciente también se basa en todo su sistema de funciones espontáneas, por cuya razón no hay en realidad otra alternativa que confiar enteramente en su funcionamiento. Nosotros mismos somos su funcionamiento.

Cuando es hora de vestirse, ponte la ropa. Cuando debes caminar, camina. Cuando tienes que sentarte, siéntate. No tengas en tu mente ni un solo pensamiento acerca de buscar el conocimiento búdico. …Hablas de estar perfectamente disciplinado en tus seis sentidos y en todos tus actos, pero en mi opinión todo eso es producir karma. Buscar (la naturaleza del) Buddha y buscar el Dharma es al mismo tiempo producir el karma que conduce a los infiernos. Buscar (ser) Bodhisattvas es también producir karma, y lo mismo estudiar los sutras y los comentarios. Los Buddhas y los Patriarcas son gente sin esos artificios… Por todas partes se dice que hay un Tao que debe ser cultivado y un Dharma que hay que realizar. ¿Cuál es el Dharma que dices que debe ser cultivado y cuál el Tao que hay que cultivar? ¿Qué te falta en la forma en que estás funcionando ahora? ¿Qué vas a añadir a donde estás?

La importancia de za-zen se hace patente cuando recordamos que Zen es ver la realidad directamente, en su «ser así». Para ver el mundo tal como es concretamente, no dividido por categorías y abstracciones, hay que mirarlo con una mente que no piensa acerca de él, es decir, que no forja símbolos.

Los maestros zen son muy humanos. Se enferman y mueren; conocen alegrías y tristezas; tienen rabietas y otras pequeñas «debilidades» del carácter como cualquier otro, y no están libres de enamorarse y tener una relación plenamente humana con el sexo opuesto. La perfección del Zen consiste en ser perfecta y simplemente humano.

El Taoísmo, el Confucianismo y el Zen expresan una mentalidad que se encuentra en este universo como en su casa, y que considera al hombre como parte integrante de su ambiente.

La mentalidad taoísta no hace ni fuerza nada sino que «cultiva» o «deja crecer» todo.

Aunque pudiera parecer que las artes del Zen se limitan a las expresiones más refinadas de la cultura, debe recordarse que en el Japón casi toda profesión u oficio es un do, es decir, un Tao o Camino, análogo a lo que en Occidente solía llamarse un «misterio». En cierto modo, cada do fue una vez un método laico de aprender los principios encarnados en el Taoísmo, el Zen y el Confucianismo, casi como la moderna Masonería es una supervivencia de épocas en las que el oficio del albañil (mason) era un medio de iniciación en una tradición espiritual.

Sobre el río la luna brillante, en los pinos el viento que suspira; toda la noche tan tranquila: ¿por qué? Y ¿para quién?

Mucho antes de que se desarrollara el cha-no-yu los monjes zen usaban el té como estimulante de la meditación, y en esa circunstancia se bebía con ánimo de consciente falta de precipitación, lo cual naturalmente dio lugar a una acción de tipo ritual.

Pero si consideramos al hombre más bien como un proceso que como una entidad, como un ritmo más que como una estructura, es evidente que la respiración es algo que el hombre hace —y por tanto es— constantemente. Por tanto, tomar el aire con los pulmones es algo que acompaña en todo momento el acto de aferrarse a la vida.
Lo que se llama «respiración normal» es vacilante y ansiosa. Siempre se retiene un poco de aire porque el individuo parece incapaz de «dejarlo» que siga todo su curso por los pulmones. Parece respirar por obligación más bien que por gusto.
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2020.03.24 17:09 ed8907 Mi opinión más controversial de todo los tiempos [COVID-19]

Yo soy conocido por mis constantes opiniones controversiales, pero yo creo que esta va a romper todos los récords.
Primero, quiero dejar claro que considero que COVID-19 es un asunto bastante serio y debe ser atacado. Sin embargo, me está sacando de quicio la manera en la que se está aplicando el popular #Quédateencasa o "#Stayathome.
Estoy de acuerdo con medidas de control y cuarentenas. Sin embargo, ¿alguien está pensando en los trabajadores informales que por lo general cobran diario? Y nótese que muchos de ellos ni siquiera son pobres. Como ejemplo, muchos contratistas de construcción ganan más allí que en un salario "formal". Resulta que con este afán de cerrar todo muchas personas no van a tener ingresos. En Europa suena romántico hacerlo porque ellos tienen baja informalidad y una red de seguridad social, pero en el resto del mundo (incluyendo USA) es difícil mantener una cuarentena por tanto tiempo sin ocasionar saqueos, caos social y desmadre. Sí, sé que deberíamos tener una red de seguridad social en todos los países del mundo, pero no es así.
La gente grita "cuarentena total" sin medir las consecuencias de la misma. Es fácil cuando tienes ahorros y recursos, pero ¿qué hacemos con Don Tito que vende paletas en el Bosque de Chapultepec? ¿qué hacemos con doña Ana que vende caramelos cerca de Puerto Madero? ¿qué hacemos con los taxistas de Lima? La pobreza y el hambre también matan.
Ni hablemos de las consecuencias no económicas que ya se empiezan a ver: aumento de violencia doméstica, abuso infantil, divorcios, estrés y demás.
El virus no se va a ir y hay que aprender a luchar contra él sin medidas que ocasionen más pobreza y más hambre a nuestro prójimo.
Mi predicción es que las cuarentenas no pasan de abril. Ya hasta la poderosa China ha decidido comenzar a romperlas porque el perjuicio que ocasionaban era mayor al beneficio. Lo más probable es que cuando los casos y muertes comiencen a descender se diga "hasta aquí".
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2020.03.24 04:41 yosoyines La convivencia

Yo estoy en cuarentena hace rato por ser docente, y venía bien, pero ahora mi marido está trabajando desde casa.
Y ahora entiendo por qué subió la tasa de divorcios en China. Voy 5 días de convivencia con éste cristiano y me está enloqueciendo. Es decir, ya se le venían acentuando las mañas. Pero una cosa es un fin de semana, y otra es toda una cuarentena 24/7
Se lo nota menos estresado, pero hay cosas que me enloquece. Hoy me dijo entre risas que no uso agua caliente para lavar los platos. Claro que uso agua caliente. Y le dije que si no le gusta como lavo, que lave él, y me dice que es un chiste.
Va como 600 "chistes" esta semana.
Pero ta, por lo menos lo pude decir
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2019.08.26 16:58 TaoQingHsu Capítulo 3: Cortar el amor y eliminar la codicia.

(Capítulo 3) Una breve charla sobre las Escrituras de los cuarenta y dos capítulos que dijo Buda Co-traductores en la época de la dinastía Han del Este, China (A.D. 25 - 200): Kasyapa Matanga y Zhu Falan (quienes tradujeron las citadas Escrituras del sánscrito al chino). Traductor en el tiempo moderno (A.D.2018: Tao Qing Hsu (Quien tradujo dichas Escrituras del chino al inglés). Profesor y escritor para explicar la Escritura: Tao Qing Hsu Capítulo 3: Cortar el amor y eliminar la codicia. El Buda dijo: “Aquellos que se afeitan la cabeza y la barba para convertirse en Sramana y aceptar la Ley de Dao deben renunciar a las posesiones mundanas, contentarse con pedir limosna y tomar solo lo que sea necesario. Coma una comida antes del mediodía del día, pase la noche bajo los árboles y tenga cuidado de no desear más, porque el amor y el deseo son lo que hace que las personas se vuelvan locas y ocultas ". Las reglas son establecidas por Buda para sus discípulos, Sramanas. Tales reglas nos inspiran y nos recuerdan, contentarnos con lo que tenemos y no codiciar más, porque el amor y el deseo son los que hacen que la gente se vuelva loca y oculta. Como hemos mencionado en el capítulo anterior, la definición de amor y deseo aquí es más estrecha, cuyo motivo se basa en el ego personal y el egoísmo. Es por eso que el amor y el deseo vuelven a las personas insensatas y ocultas. Hay un dicho: "Amar causaría la muerte trágicamente". ¿Por qué? Se trata del factor personal y del factor del otro lado. Alguien no podía aceptar ser traicionado o disuelto en el amor, y su corazón de odio y su mente de venganza surgirían para convertirse en la acción objetiva. Cuando están en tal estado, su mente perdería la razón y su acción estaría fuera de control, y por lo tanto, para hacer algo perjudicial. Llamamos a tal persona como amante horroroso. En general, esa persona es la falta de confianza y autoestima. A pesar de esto, todavía quieren controlar a su amante. En el punto de vista de Buda, tal persona es tonta y lamentable. Alguien usa el amor o el deseo sexual como excusas y medios para tener la fortuna, especialmente, la mujer joven con aspecto hermoso y buena forma de cuerpo para atraer al hombre rico en ancianos. Entonces, tendrían la fortuna por medio del divorcio o de ruptura. A veces llamamos a esa persona como mentiroso del amor. El hombre rico adhiere a la lujuria del amor y se oculta así por el enamoramiento. La mayoría de las personas siguen su propia hormona del cuerpo y su sentido visual, pero no siguen su mente de la razón para encontrar su amor. Cuando aparece la segunda persona, estarían interesados en esa persona siguiendo su propio deseo sexual y sentido visual. A esto le llamamos ilusión y enamoramiento. En tal estado, el hecho no se encontraría. Entonces, hay un dicho: "Los amantes se están enamorando porque no se entienden entre sí. Los amantes se separan porque finalmente se entienden ". En la ficción o el drama, el amor siempre se crea como una historia romántica. Pero, de hecho, no es cierto en nuestra vida cotidiana. En la relación de amor, está más relacionado con la responsabilidad, la tolerancia, el respeto mutuo, la carga dulce y la honestidad. Desafortunadamente, la mayoría de las personas no lo entienden, especialmente, los hombres y mujeres jóvenes. Cuando las personas aman y desean a alguien, algo o hacer algo, pueden ocultar a otros por alguna razón. O podrían ser ocultados por otros. Entonces, mentir se pasa. El mal karma se forma. El futuro maligno podría estar esperando allí. El amor y el deseo como se menciona aquí es la causa del mal. Habiéndolo cortado, el mal resultado no sería ciertamente ocurrido. Extendiendo el significado de amor y deseo, el ser humano puede amar o desear la fama, el poder, la fortuna, la comida y la carrera. No importa el amor o el deseo, la fama o el poder, la fortuna, la comida o la carrera, su esencia no es pecado. ¿Por qué? Si entendiéramos el significado profundo del budismo, sabríamos que esas esencias son el vacío. Ya que esas esencias son vacíos, no les preocupa el pecado o el no pecado. Entonces, podríamos tener una pregunta. ¿Cuál es el problema o el problema sobre el amor o el deseo en tal cosa? Como sabemos, hay dos puntos de vista en una cosa. Ese es el punto de vista positivo y el punto de vista negativo. Cuando hacemos un mal uso de nuestro amor y deseo por tales cosas, eso causaría el mal resultado en nuestra vida. Por ejemplo, hay un dicho: "El ser humano teme a la fama; El cerdo le teme a la grasa ”. ¿Por qué? Cuando una persona se une a la fama, se sigue celosa y ataca en el discurso. Cuando un cerdo es gordo, sería matado como alimento. Sin embargo, la buena fama sería útil para la gente del mundo. Tal persona tiene como objetivo beneficiar a la gente del mundo, y la buena fama, por lo tanto, la sigue (o a ella). Otras cosas pueden deducirse por analogía. English: Chapter 3: Cut off the love and remove the greed
https://sp-bvlwu.blogspot.com/2018/10/capitulo-3-una-breve-charla-sobre-las.html
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2017.05.28 19:12 EnciclopedistadeTlon Domingo de lectura 47: Bodoc, M. Marzano, McEwan, Blanco Belmonte y Yuumei

Cada domingo elegimos al azar cinco textos del documento online en el que cargo las sugerencias de todos.
 
 
Los textos de este domingo
 
1) Ficción breve: “Amigos por el viento” de Liliana Bodoc, sugerido por mdz1234.
Liliana Bodoc (1958) es una escritora y poeta argentina que se especializa en literatura juvenil. Es especialmente conocida por su trilogía de la Saga de los Confines, una épica fantástica en la línea de los trabajos de J. R. R. Tolkien y Ursula K. Le Guin, pero desde una mirada latinoamericanista.
 
2) No ficción breve: Prólogo de La muerte como espectáculo: La difusión de la violencia en Internet y sus implicaciones éticas de Michela Marzano (PDF, pp. 6-12).
Michela Marzano (1970) es una filósofa, política, ensayista y académica italiana. Escribe sobre filosofía moral y política desde una perspectiva cristiana de izquierda.
 
3) Microtexto: Fragmento de Cáscara de nuez (Inicio) de Ian McEwan (PDF), sugerido por bubaloos.
Ian McEwan (1948) es un prolífico novelista británico. Sus primeros trabajos eran relatos góticos macabros y en los últimos tiempos ha escrito textos vinculados con sus posiciones políticas como son el ateísmo, la lucha contra el cambio climático y el rechazo al extremismo islámico. Su obra se centra en los temas del tiempo, la historia, el conocimiento y la exploración de interioridades retorcidas. Abunda en personajes autorreferenciales.
 
Fragmento de Cáscara de nuez (Inicio) (En el PDF hay más páginas)
 
Así que aquí estoy, cabeza abajo dentro de una mujer. Aguardo con los brazos pacientemente cruzados, aguardo y me pregunto dentro de quién estoy, qué hago aquí. Los ojos se me cierran con nostalgia cuando recuerdo que iba a la deriva en mi bolsa corporal translúcida, flotaba en sueños dentro de la burbuja de mis pensamientos a través de mi océano particular de volteretas a cámara lenta, chocando suavemente contra los límites transparentes de mi encierro, la membrana acogedora que vibraba, mientras las amortiguaba, con las voces de unos conspiradores de una ruin empresa. Esto fue en mi juventud despreocupada. Ahora, totalmente invertido, sin un milímetro de espacio para moverme, con las rodillas apretadas contra el vientre, mis pensamientos, al igual que mi cabeza, están muy ocupados. No me queda otro remedio que tener la oreja pegada día y noche contra las sanguinolentas paredes. Escucho, tomo notas mentalmente y estoy preocupado. Oigo conversaciones íntimas sobre un designio mortífero y me aterra lo que me espera, lo que podría arrastrarme.
Estoy inmerso en abstracciones, y sólo las relaciones que proliferan entre ellas crean la ilusión de un mundo conocido. Cuando oigo «azul», cosa que nunca he visto, imagino una especie de suceso mental que se acerca mucho a «verde», cosa que tampoco he visto nunca. Me considero inocente, exonerado de lealtades y obligaciones, un espíritu libre, a pesar de mi exiguo habitáculo. No hay nadie que me contradiga ni me reprenda, no hay nombre o dirección anterior, no hay religión ni deudas ni enemigos. En mi agenda, si existiera, sólo figura mi próximo nacimiento. Soy, o era, a pesar de lo que dicen ahora los genetistas, una pizarra en blanco. Pero una pizarra porosa, escurridiza, que no serviría para un aula ni para el tejado de una casa de campo, una pizarra que se escribe a sí misma a medida que crece cada día y se va llenando. Me considero inocente, pero al parecer formo parte de una intriga. Mi madre, bendito sea su corazón incesante que chapotea ruidoso, parece estar implicada.
¿Parece, madre? No, está. Estás. Estás implicada. Lo he sabido desde mi principio. Déjame evocar aquel momento de creación que llegó con mi primer concepto. Hace mucho, muchas semanas, mi surco neural se cerró para convertirse en mi médula espinal y muchos millones de neuronas jóvenes, trabajadoras como gusanos de seda, hilaron y tejieron con la estela de sus axones la espléndida tela dorada de mi primera idea, un concepto tan simple que ahora se me escapa en parte. ¿Aquello era yo? Demasiado vanidoso. ¿Aquello era ahora? Excesivamente dramático. ¿Entonces era algo que precedía a ambas cosas y las contenía, una sola palabra forjada por medio de un suspiro o un desmayo mental de aceptación, de puro ser, algo como... esto? Demasiado preciosista. Así que, acercándome más, mi idea era Ser. O si no, su variante gramatical, es. Éste fue mi concepto primigenio y ahí está la cuestión crucial: es. Nada más. En el sentido de Es muss sein. El comienzo de la vida consciente era el fin de la ilusión, la ilusión del no-ser y la erupción de la realidad. El triunfo del realismo sobre la magia, del es sobre el parece. Mi madre está implicada en la intriga y por ende yo también, aunque mi papel pudiera consistir en frustrarla. O en vengarla, si yo, un cretino reacio, llego demasiado tarde.
 
4) Poesía: “Sembrando” de Marcos Rafael Blanco Belmonte, sugerida por siniestra.
Marcos Rafael Blanco Belmonte (1871-1936) fue un escritor y periodista español, reconocido especialmente como cuentista y poeta. Entre sus temas predilectos están la ternura hacia los niños abandonados y la comparación entre campo y ciudad (en desmedro de esta).
 
Sembrando
 
De aquel rincón bañado por los fulgores
del sol que nuestro cielo triunfante llena;
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena;
envuelto en los recuerdos de mi pasado,
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado,
del sembrador más raro que hubo en el monte.
 
Aún no se si era sabio, loco o prudente
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!
 
Una tarde de otoño subí a la sierra
y al sembrador, sembrando, miré risueño;
¡desde que existen hombres sobre la tierra
nunca se ha trabajado con tanto empeño!
Quise saber, curioso, lo que el demente
sembraba en la montaña sola y bravía;
el infeliz oyóme benignamente
y me dijo con honda melancolía:
—Siembro robles y pinos y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera,
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas plantas cuando yo muera.
 
—¿Por qué tantos afanes en la jornada
sin buscar recompensa?— dije. Y el loco
murmuró, con las manos sobre la azada:
—«Acaso tú imagines que me equivoco;
acaso, por ser niño, te asombre mucho
el soberano impulso que mi alma enciende;
por los que no trabajan, trabajo y lucho;
si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!
 
»Hoy es el egoísmo torpe maestro
a quien rendimos culto de varios modos:
si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!
En la propia miseria los ojos fijos,
buscamos las riquezas que nos convienen
y todo lo arrostramos por nuestros hijos.
¿Es que los demás padres hijos no tienen?...
Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre
y, en las guerras brutales con sed de robo,
hay siempre un fratricida dentro del hombre,
y el hombre para el hombre siempre es un lobo.
 
»Por eso cuando al mundo, triste, contemplo,
yo me afano y me impongo ruda tarea
y sé que vale mucho mi pobre ejemplo
aunque pobre y humilde parezca y sea.
¡Hay que luchar por todos los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos los que no imploran!
¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
¡Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que ser cual abejas que en la colmena
fabrican para todos dulces panales.
Hay que ser como el agua que va serena
brindando al mundo entero frescos raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra flores
lo mismo en la montaña que en la llanura,
y hay que vivir la vida sembrando amores,
con la vista y el alma siempre en la altura».
 
Dijo el loco, y con noble melancolía
por las breñas del monte siguió trepando,
y al perderse en las sombras, aún repetía:
—«¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!...»
   
5) Cómic: "Intro" de Fisheye Placebo de Wenqing "Yuumei" Yan, sugerido por -DAO.
Wenqing Yan (1990) es una artista, ambientalista e historietista sinoestadounidense. Nacida en China, a los 9 años sus padres se divorciaron y se mudó a Estados Unidos: esta ruptura está presente en varios de sus trabajos en los que la temática del divorcio es frecuente. Otros temas recurrentes son la protección del medio ambiente y el ciberactivismo. Su estilo artístico está influenciado por la historieta y la animación japonesas.
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2016.06.05 18:17 ShaunaDorothy ¡Abajo la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales! ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista! ( 2 - 2 ) (Septiembre de 2013)

https://archive.is/rirsn
La opresión de la mujer, la tradición y la familia
Como administradores de la miseria capitalista del neo-apartheid, el CNA y otros dirigentes de la Alianza idealizan también las sociedades tribales, conciliando y promoviendo, por ejemplo, a los izangoma (médicos brujos) y a otros charlatanes eufemísticamente denominados “sanadores tradicionales”. El desastroso estado del sistema de salud pública —con hospitales públicos crónicamente atestados, cortos de personal y en un estado decrépito, a los que llegar siquiera es una ventaja— significa que, para muchos, los curanderos tradicionales son el único “servicio de salud” al que tendrán acceso jamás. Algunas mujeres acuden a ellos para abortar porque los abortos legales en los hospitales son inaccesibles. Estamos por el derecho de las mujeres al aborto gratuito y seguro para quien lo solicite. En oposición a la “medicina tradicional” muti y otras formas de la denominada “medicina alternativa”, defendemos la ciencia y la medicina científica, y nos oponemos a que los gobiernos subsidien o promuevan de cualquier otra manera a los curanderos tradicionales.
La promoción del atraso tradicionalista por parte del CNA ha tenido resultados desastrosos, como demuestra horripilantemente la política “negacionista del SIDA” del gobierno de Thabo Mbeki (una política que durante años contó con la complicidad de Zuma, segundo de Mbeki hasta 2005, al igual que de los dirigentes del PCS y el COSATU, hasta que finalmente se distanciaron de ésta). Un estudio de la Harvard School of Public Health demostró que unos 330 mil sudafricanos murieron de SIDA entre 2000 y 2005 porque no fue implementado un programa de tratamiento con antirretrovirales (ARV) a tiempo. La miserable ración de ayuda que destinó el sistema imperialista ávido de ganancias a Sudáfrica fue obstruida adicionalmente cuando Mbeki y otros líderes del CNA rechazaron la ciencia médica y bloquearon activamente la implementación de un programa basado en los ARV, promoviendo en cambio a los curanderos tradicionales y otros mercaderes de la muerte que empujan curas herbales y “naturales”. Como el VIH/SIDA es una enfermedad de transmisión sexual, su expansión ha sido impulsada desde siempre por el papel de subordinación de las mujeres. Siempre nos hemos opuesto a la charlatanería “negacionista” y seguimos exigiendo ARV gratuitos para todos los que los necesiten como parte de una lucha por servicios de salud gratuitos y de calidad para todos.
Además de promover la ignorancia y los prejuicios y supersticiones anticientíficos, los curanderos tradicionales son parte de la represiva estructura política que abarca desde el sangoma [chamán] en la comunidad hasta la Cámara de Líderes Tradicionales, parte del estado burgués. Una función primordial de esta estructura represiva es imponer la subordinación de la mujer frente al hombre, a través de la promoción y legitimación de prácticas patriarcales antimujer. Junto con el lobola y el ukuthwala, éstas incluyen pruebas de virginidad y ceremonias de iniciación como el uMemolo, en donde las mujeres jóvenes son enseñadas a servir a los hombres y entrenadas para transmitir la cultura tradicional a la siguiente generación.
Estas atrasadas prácticas tradicionales, remanentes de una cultura agrícola y esclavista, son un factor importante en la legitimación y promoción de la violencia contra las mujeres, que incluye uno de los más altos índices de violaciones reportadas en el mundo. Las mujeres más vulnerables son las que sufren más estas prácticas. Por ejemplo, los matones que practican el ukuthwala generalmente secuestran mujeres huérfanas o provenientes de familias pobres. Como sucede siempre en la sociedad de clases, las tradiciones y la cultura que son defendidas más aguerridamente son aquéllas que le son aceptables y beneficiosas a los ricos.
Fortalecer los tribunales tradicionales significa fortalecer esta represión de las mujeres. En muchos sistemas legales basados en las costumbres, las mujeres africanas tienen como guardianes a sus padres y, después del matrimonio, a sus maridos. No tienen capacidad de contratar nada sin el consentimiento de su guardián y no pueden presentarse en los tribunales sin la asistencia de éste. Están excluidas de los procesos políticos de las tribus y en ocasiones tampoco pueden acceder a la propiedad de la tierra. Tradicionalmente, las mujeres no son incluidas en las negociaciones del lobola: el consentimiento al sexo y otros derechos sexuales no están en manos de las mujeres mismas, sino de los miembros de su familia.
Comúnmente se piensa, de manera errónea, que la subordinación de la mujer al hombre, al igual que la familia patriarcal actual, existen desde siempre. Otra idea equivocada común, particularmente extendida entre los feministas y otros opositores de la opresión de la mujer desde el marco liberal burgués, es que la fuente de esta opresión son simplemente las ideas patriarcales atrasadas (particularmente las de los hombres). Por otro lado, los nacionalistas, en particular, hacen apología de la poligamia forzada, el lobola y otras prácticas antimujer presentándolas de manera idealizada como formas típicamente africanas de demostrar “respeto” entre las familias. Otra justificación para estas cosas argumenta que, dado que las mujeres con frecuencia tienen papeles importantes en las prácticas africanas tradicionales, éstas últimas no pueden resultar opresivas para las mujeres.
Como marxistas entendemos que la opresión de la mujer es material y que la idea de que las mujeres son inferiores a los hombres no es sino un reflejo de esa realidad material. Engels explicó que la opresión de la mujer tiene sus raíces en el desarrollo de la propiedad privada y la división de la sociedad en clases, ambas conectadas con el desarrollo de la familia. Las primeras sociedades humanas vivían una forma de “comunismo primitivo”. Esto significaba que los seres humanos cazaban y recolectaban apenas lo mínimo para sobrevivir y lo compartían de manera equitativa. La división del trabajo entre hombres y mujeres estaba basada en la realidad biológica del cuidado de los niños —es decir, las mujeres eran responsables de gestar y amamantar a los pequeños— y no implicaba un papel subordinado para las mujeres. La división del trabajo entre los sexos era igual y ambos producían para satisfacer sus necesidades vitales. Las funciones del hogar eran una responsabilidad común y colectiva.
Esta igualdad social primitiva desapareció cuando avances como el desarrollo de la agricultura le permitieron a los seres humanos producir más del mínimo para sobrevivir. Este excedente social se convirtió en propiedad de una minoría, formada por hombres, creando las primeras divisiones de clase en la sociedad. Esto llevó al desarrollo de la institución de la familia como un medio para transmitir la propiedad de una generación a otra. También ocasionó el surgimiento del estado, una organización de dominio utilizada por una clase para suprimir a otra.
La familia patriarcal decretó la monogamia para las mujeres, de modo que los hombres pudieran asegurarse que sus descendientes heredarían su propiedad. Esto dio fin a la familia comunal. De ese modo, las funciones de la familia, la crianza de los niños y el trabajo doméstico se volvieron actividades privadas y perdieron su carácter comunal. Las mujeres, confinadas al hogar individual, fueron aisladas de la producción social, que se volvió una esfera masculina. Como escribió Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884): “El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción”.
¿Cuál es, entonces, el papel de la familia para la gente que no tiene propiedad que transmitir? La familia bajo el capitalismo sirve además para criar a la siguiente generación para que trabaje en el campo, las fábricas y las minas, y para que sirva de carne de cañón en el ejército burgués. Sirve para entrenar a los jóvenes a obedecer a la autoridad, inculca el atraso religioso y actúa en general como freno de la conciencia social. De esta forma, la institución de la familia asegura que sea mantenido el dominio de clase de los capitalistas. La familia es la fuente principal de la opresión de la mujer, así como una unidad económica y social, baluarte de la reacción social junto con la religión organizada. Es, además, la fuente de la discriminación, la persecución legal y otras formas de opresión contra los homosexuales. A pesar de sus leyes liberales en el papel, Sudáfrica está plagada por un virulento fanatismo antigay, con frecuentes reportes de ataques asesinos contra gays y lesbianas, particularmente en los townships y las áreas rurales.
A diferencia de los feministas, que ven la liberación de la mujer exclusivamente como tarea de las mujeres, nosotros entendemos que la lucha por la igualdad de la mujer tiene que ser levantada como parte necesaria de la lucha por liberar a la clase obrera en su conjunto. Esto incluye la lucha por integrar a las mujeres a la producción social. Los sindicatos tienen que luchar por cuidado infantil gratuito disponible las 24 horas para todos; por la extensión de los derechos de licencia por maternidad para las trabajadoras; por anticonceptivos gratuitos y abortos seguros y gratuitos para quien los solicite; y por otras demandas para darle a las mujeres un mayor acceso a trabajos decentes y a la independencia financiera.
Luchar por estas demandas requiere de un combate político para remplazar a los actuales dirigentes sindicales procapitalistas —que, en el caso de los líderes del COSATU, subordinan directamente a la clase obrera a los capitalistas a través del frente popular nacionalista de la Alianza Tripartita— con una dirección clasista. El combate contra los falsos dirigentes procapitalistas en los sindicatos es una parte crucial de la lucha indispensable por forjar un partido revolucionario de vanguardia. Queremos abrir el camino para que las mujeres desempeñen un papel activo y dirigente en la clase obrera, que es la única con el poder social y el interés objetivo de derrocar el sistema capitalista.
La lucha por la liberación de la mujer, especialmente en los países de desarrollo capitalista atrasado como Sudáfrica, puede ser una importante fuerza motriz para la revolución socialista. Sudáfrica nunca experimentó una revolución democrático-burguesa. En cambio, la opresión capitalista fue impuesta por los colonizadores imperialistas sobre la estructura de las sociedades precapitalistas, dejando en su lugar y reforzando todo el atraso acumulado en esas sociedades, particularmente la brutal opresión de la mujer. Nos oponemos al “relativismo cultural” de los nacionalistas y otros que buscan justificar en nombre de la tradición prácticas barbáricas antimujer como la mutilación genital femenina y el matrimonio por secuestro, y buscamos poner fin a esas prácticas. No hay nada excepcionalmente africano en esas prácticas: por ejemplo, el lobola es una versión del precio de novia, practicado en sociedades de Asia y Europa en distintos periodos, y aun hoy en países como Afganistán.
Luchamos por la emancipación de la mujer a través de la revolución socialista. Buscamos deshacernos de la institución de la familia, fuente de la opresión de la mujer. Las funciones de la familia —el cuidado de los niños, el trabajo doméstico, etc.— no pueden ser simplemente abolidas, tienen que ser remplazadas por instituciones sociales. En una sociedad socialista, el estado obrero buscaría proporcionar cuidado infantil gratuito 24 horas al día, siete días a la semana, fácilmente accesible en casa o el trabajo, cocinas y lavanderías comunales y otras medidas que liberarían a las mujeres de la esclavitud doméstica y les permitirían participar en todos los niveles de la sociedad. Esto no es posible más que sobre la base de una economía socialista planificada, en la que la producción sea liberada de la anarquía y la irracionalidad, y sea organizada y operada para satisfacer las necesidades humanas y no la sed de ganancias.
“La revolución por etapas”: Traición contra las mujeres y el socialismo
El Partido Comunista de Sudáfrica dice oponerse a la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales. El año pasado, los delegados al XIII Congreso Nacional del Partido votaron por rechazarla categóricamente, tan sólo unos meses después de que el Comité Central del PCS emitiera una comedida declaración que llamaba a “discutirla más” y argumentaba: “Hay aspectos del sistema de Tribunales Tradicionales que son progresistas y deberían ser mantenidos, pero los aspectos que están en conflicto con los objetivos no sexistas, democráticos y de construcción de la nación de la Revolución Democrática Nacional deberían ser rechazados”. No es para sorprenderse, sin embargo, que nada de esto parece haber causado disturbio alguno en la armoniosa relación entre los dirigentes del PCS y el gobierno capitalista que busca aprobar la reaccionaria propuesta de ley —un gobierno del que son una parte prominente—. Por citar sólo un ejemplo, Yunus Carrim, miembro del politburó del PCS, es el asistente del ministro en el Departamento de Administración Corporativa y Asuntos Tradicionales, ¡precisamente el ministerio responsable de la propuesta de ley!
Los dirigentes del PCS tienen una larga historia de traicionar los intereses de la clase obrera en nombre del esquema menchevique/estalinista de la “revolución por etapas”, conocido en Sudáfrica como la “Revolución Democrática Nacional” (RDN). De acuerdo con este esquema, que sirve como justificación ideológica para la alianza histórica y la compenetración con el CNA, las condiciones actuales no están lo suficientemente maduras para el socialismo. Por eso, primero debe venir un bloque político con los nacionalistas burgueses “progresistas”. Después, en un futuro siempre lejano y jamás especificado, esto conducirá al socialismo. A través de la historia, la “segunda etapa” siempre ha sido en realidad el asesinato de los obreros y los comunistas a manos de los nacionalistas burgueses.
En 1964, el líder histórico del PCS Govan Mbeki escribió bonitas palabras denunciando a los líderes tradicionales: “Si los africanos han tenido jefes, es simplemente porque todas las sociedades humanas los han tenido en un punto u otro. Pero cuando un pueblo se ha desarrollado a tal grado que descarta a los jefes tribales, cuando su desarrollo social contradice la necesidad de una institución así, entonces obligarlo a mantenerla no es liberación sino esclavitud” (The Peasants’ Revolt [La revuelta de los campesinos]). Sin embargo, en nombre de la alianza de colaboración de clases con los nacionalistas “progresistas” del CNA, los dirigentes del PCS aceptaron toda clase de conciliaciones grotescas con los jefes tribales y aun ahora se encuentran entre los apologistas más rastreros del gobierno de la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales.
Para avanzar en su lucha, la clase obrera debe romper con la Alianza Tripartita y con la política reformista de colaboración de clases presentada bajo el nombre de Revolución Democrática Nacional. En oposición al esquema de la “revolución por etapas”, Spartacist/South Africa, sección de la Liga Comunista Internacional, está por el programa y la perspectiva de la revolución permanente desarrollados por el dirigente bolchevique León Trotsky. Ésta sostiene que, en los países de desarrollo capitalista atrasado, las tareas democráticas inconclusas, asociadas históricamente con las revoluciones burguesas, sólo pueden ser llevadas a cabo con la llegada al poder de la clase obrera. Una vez en el poder, la clase obrera deberá luchar por extender la revolución a los países capitalistas avanzados para asegurar la construcción exitosa del socialismo.
Sudáfrica es un caso particularmente dramático de la aplicabilidad de la revolución permanente de Trotsky: una sociedad única, en la que la colonización europea creó una fuerte superposición de las cuestiones raciales y de clase a través de la brutal superexplotación y supresión de la mayoría negra. Para enfatizar la conexión intrínseca entre la revolución socialista y la liberación nacional para la mayoría negra, y para combatir el dominio de la ideología nacionalista, lanzamos el llamado por un gobierno obrero centrado en los negros como una concretización de la revolución permanente. Un gobierno obrero centrado en los negros unificaría a los distintos grupos tribales y lingüísticos y le daría un papel activo y completos derechos democráticos a las minorías de color (coloured) e india, al igual que a los blancos que acepten un gobierno basado centralmente en los obreros negros.
Las medidas necesarias para desmantelar el racista sistema de trabajadores migrantes y para liberar a las mujeres de la esclavitud doméstica subrayan la necesidad vital de una perspectiva internacionalista. El desarrollo de las áreas rurales, los programas para proporcionar vivienda y cuidado infantil para todos, etc., todo ello dependerá para su éxito de la conexión con una economía socialista planificada internacional, lo que implica la extensión de la revolución socialista a los países capitalistas avanzados (imperialistas) en Norteamérica, Europa Occidental y Japón. En la lucha por este objetivo, buscamos construir un partido leninista revolucionario de vanguardia de la clase obrera que defenderá la causa de las masas urbanas ampliamente desempleadas, los sin tierra, los inmigrantes, las mujeres, los trabajadores agrícolas y todos los demás oprimidos bajo el capitalismo del neoapartheid.
¡Por nuevas revoluciones de Octubre!
Las mujeres negras desempeñaron un papel heroico en la lucha contra el apartheid, pero como esa lucha estaba dominada políticamente por el nacionalismo burgués, la liberación que ansiaban nunca llegó. Nuestro modelo positivo en la lucha por la liberación de la mujer es el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky. La Revolución de Octubre de 1917, dirigida por los bolcheviques, fue una confirmación dramática de la teoría de Trotsky de la revolución permanente. El gobierno revolucionario del joven estado obrero luchó por llevar a cabo el programa marxista para la liberación de la mujer. Inmediatamente removieron todas las trabas a la igualdad legal, otorgando a las mujeres el derecho al voto, rompiendo el control de la iglesia sobre el matrimonio y el divorcio y haciendo de éstos simples asuntos del registro civil. Los bolcheviques legalizaron el aborto, abrieron escuelas para alfabetizar a las niñas, prohibieron la discriminación contra los homosexuales y abolieron el concepto de los niños ilegítimos nacidos fuera del matrimonio.
Pero como explicó Lenin, estos cambios legales son sólo el primer paso en la liberación de la mujer. El segundo paso, más complicado, es sentar las bases materiales necesarias para remplazar en los hechos las funciones sociales de la familia y liberar a las mujeres del arduo trabajo doméstico. Los bolcheviques lucharon, pese a la escasez de recursos, para proporcionar servicios domésticos socializados a gran escala como un primer paso (ver “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”, Spartacist (Edición en español) No. 34, noviembre de 2006, para una presentación más amplia de lo que hicieron los bolcheviques). Sin embargo, Rusia era un país capitalista atrasado y después de la revolución, el joven estado obrero estaba económicamente devastado, aislado y rodeado de potencias imperialistas hostiles. Lenin y Trotsky entendían que la clave para construir el socialismo en Rusia era la extensión internacional de la revolución obrera a los países capitalistas más avanzados, particularmente Alemania.
Esta perspectiva internacionalista revolucionaria fue más tarde pisoteada por una casta burocrática conservadora y nacionalmente estrecha, representada por Stalin, que llegó al poder a través de una contrarrevolución política e impulsó el programa utópico antimarxista del “socialismo en un solo país”. A pesar de la degeneración burocrática subsecuente y del mal gobierno estalinista, las conquistas obtenidas por el estado obrero soviético fueron enormes, especialmente para las mujeres. Los trotskistas defendimos a la Unión Soviética contra el imperialismo y la contrarrevolución capitalista, y luchamos por la revolución política proletaria para derrocar a la burocracia y regresar al estado obrero al camino de Lenin y Trotsky. Ésta es nuestra perspectiva hacia los estados obreros deformados que quedan hoy en día: China, Cuba, Laos, Corea del Norte y Vietnam.
Uno de los lugares en los que la Revolución Rusa tuvo un profundo impacto sobre las condiciones de la mujer fue el Asia Central soviética. En la época de la Revolución de Octubre, esta región era incluso más atrasada que Rusia, teniendo todavía un modo precapitalista de producción y marcada por la opresión de la mujer bajo la ley tradicional islámica. Los bolcheviques emprendieron trabajo sistemático entre estas mujeres, buscando ganarlas como aliadas y demostrar el potencial liberador del programa comunista a los pueblos de Oriente. Esto fue capturado por Trotsky en un discurso dado en abril de 1924, en celebración del tercer aniversario de la fundación de la Universidad Comunista para los Trabajadores de Oriente en Moscú:
“El sentido, la fuerza y la esencia del bolchevismo yacen en que se dirige no a los jefes obreros sino a la plebe, a los de abajo, a los millones y a los más oprimidos de los oprimidos... Esto, además, quiere decir que la mujer oriental, que es la más paralizada en su vida, sus hábitos y su creatividad, la esclava de los esclavos, que ella, habiéndose quitado el manto ante las exigencias de las nuevas relaciones económicas, se sentirá súbitamente libre de cualquier clase de puntal religioso; tendrá una sed apasionada de obtener nuevas ideas y una nueva conciencia para apreciar su nueva posición en la sociedad. Y no habrá mejor comunista en Oriente, ni mejor combatiente por las ideas de la revolución y del comunismo, que la mujer obrera que ha despertado (aplausos)”.
—“El comunismo y las mujeres de Oriente”, reimpreso en Spartacist (Edición en español) No. 35, agosto de 2008
Nosotros luchamos, en ese espíritu, por construir el partido revolucionario internacionalista necesario para conquistar nuevos Octubres aquí y alrededor del mundo.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/39/tribunales.html
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2016.06.05 09:21 ShaunaDorothy Moralismo antisexo en la izquierda - Maoístas beatos (Junio de 2013)

https://archive.is/JoSkZ
Espartaco No. 38 Junio de 2013
Moralismo antisexo en la izquierda
Maoístas beatos
(Mujer y Revolución)
El siguiente artículo ha sido traducido de las páginas juveniles, Young Spartacus, de Workers Vanguard No. 1020 (22 de marzo), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
Bob Avakian, dirigente del Revolutionary Communist Party (RCP, Partido Comunista Revolucionario) ha ordenado a sus acólitos que vuelvan a emprender la carga contra Playboy, las tiendas de pornografía, los table dance, Xtube y Cincuenta sombras de Grey, todos ellos declarados anatema. Estos maoístas puritanos, cargados de moralismo reaccionario en nombre de los “valores familiares”, han dado un giro escandaloso con su campaña “End Pornography and Patriarchy: The Enslavement and Degradation of Women” [Poner fin a la pornografía y el patriarcado: La esclavitud y degradación de las mujeres].
Desde 2012, el RCP ha utilizado vilmente el Día Internacional de la Mujer, una celebración proletaria, como plataforma para marchar en Nueva York y otras ciudades, denunciando los espectaculares que “tratan a las mujeres como objetos” y protestando contra las sex shops y los table dance locales. Puede verse a los miembros del RCP, en estrecha competencia con los cristianos evangélicos, repartiendo tarjetitas en las esquinas y las universidades con la orden “DEJA DE VER PORNO” porque “corrompe la humanidad de los que lo ven”. Los evangelizadores del RCP son bien conocidos por instar a los hombres que luchan por los derechos de las mujeres (por ejemplo, en las guardias de las clínicas de aborto o en manifestaciones por el derecho al aborto) a que confiesen sus hábitos anteriores de consumo pornográfico y no vuelvan a pecar.
La esencia de la campaña, dirigida por la portavoz del RCP Sunsara Taylor, está detallada en un “Llamado a la acción” de 2011. En este llamado afirman absurdamente que las imágenes pornográficas son la causa de violaciones, asesinatos y otros crímenes violentos contra las mujeres. Afirman que existe una “cultura de violación y pornografía” que refuerza “la esclavitud y la degradación de las mujeres”.
Siempre al tanto de los últimos acontecimientos, afirman que la cultura estadounidense se ha “pornificado” recientemente, ¡como evidencian el fenómeno nacional del (¡gulp!) “sexting” entre los adolescentes y la popularidad entre las mujeres de las clases de baile de tubo (pole dancing) en los gimnasios! Debajo de esta estupidez condescendiente y su mentalidad puritana y moralizante se encuentra la vieja basura de que “las mujeres son víctimas y es imposible que disfruten del sexo” (o del porno). Para esta policía moral neovictoriana, las “nuevas” transgresiones del porno incluyen el depósito de fluido seminal en el rostro de una dama, la penetración de orificios en un orden que no es del agrado del RCP y otras prácticas sexuales que denuncian en escabroso detalle.
¿Cuán pirado hay que estar para determinar (con gran precisión, faltaba más) cuáles posiciones, órganos, orificios y/o intercambios de fluidos son degradantes y abusivos y cuáles están basados en cambio en “el amor y el respeto mutuos”? Bastante, sin duda. De hecho, lo verdaderamente obsceno de todo esto son las declaraciones de Bob Avakian acerca de qué es “normal” y qué no. Si lo mantuvieran entre ellos, en sus casas de oración mientras su membresía se arrodilla frente al altar embrutecedor de los documentales de más de seis horas con los sermones de Avakian, no sentiríamos necesidad de comentar al respecto. El proselitismo del RCP, sin embargo, le hace el juego directamente a la muy real cacería de brujas antisexo del muy real estado capitalista.
Despotricando contra la pornografía, Avakian trivializa no sólo el aterrador crimen de la violación, sino también la historia racista estadounidense de asesinatos de gente negra a manos del Ku Klux Klan. Refiriéndose a las postales fotográficas de linchamientos que los partidarios del KKK circulaban a principios del siglo XX, Avakian afirma escandalosamente que la pornografía es “el equivalente de las ‘Postales de la horca’. Es un medio para minimizar y degradar a todas las mujeres”. Estas palabras inspiraron a los partidarios de Avakian a producir un póster grotesco que traza un equivalente entre las imágenes de los linchamientos racistas y las fotos pornográficas ¡e incluso una publicidad de Dolce & Gabbana! Esto demuestra una indiferencia despectiva hacia el terror del KKK, y no hace falta ser un marxista para sentirse completamente asqueado.
La reaccionaria campaña antisexo, que argumenta que la opresión de la mujer se debe a los “pensamientos impuros” y no al sistema capitalista de explotación, no podría estar más lejos del objetivo de liberar a las mujeres. ¡Traten de decirles a las mujeres de Arabia Saudita e Irán —donde la pornografía es ilegal— que su opresión se deriva de videos y revistas porno! La pornografía simplemente consta de imágenes y palabras destinadas a entretener. Refleja, y no hace más que reflejar, una parte del comportamiento humano. En esta sociedad capitalista, violenta e irracional, algunos de esos reflejos no son nada agradables. Pero no se puede transformar la sociedad cambiando las imágenes en una pantalla. Sólo la revolución socialista puede sentar la base económica para remplazar la institución de la familia —la principal fuente de opresión de la mujer— y garantizar auténtica libertad para las mujeres.
El RCP capitula al extendido atraso religioso que obliga a los jóvenes a sentir vergüenza, humillación, desprecio contra sí mismos y terror traumatizante como consecuencia de actividades que de otro modo serían consideradas placenteras. Arremedando al Vaticano, durante años el RCP llamó por “relaciones monógamas estables entre hombres y mujeres”. Incluso ahora lamentan el que los hombres “eviten o retrasen el matrimonio” y “busquen en cambio...gratificación sexual sin obligaciones, en encuentros casuales o a través de la pornografía y la prostitución” (“A Declaration: For Women’s Liberation and the Emancipation of All Humanity” [Una declaración: Por la liberación de la mujer y la emancipación de la humanidad entera], Revolution, 8 de marzo de 2009).
El RCP acompaña sus diatribas contra el porno con la consigna “¡Aborto para quien lo solicite y sin disculpas!”. Pero, en los hechos, esta organización hace causa común con aquéllos cuyo máximo deseo es la destrucción de Roe vs. Wade [la resolución judicial que hizo legal el aborto en Estados Unidos]. La campaña antiporno del RCP es notoriamente similar a la promesa de Michele Bachmann (del Tea Party Republicano) en 2011 de otorgar “protección humanitaria a las mujeres y a los frutos inocentes de la intimidad conyugal...contra el tráfico de personas, la esclavitud sexual, la seducción de la promiscuidad y todas las formas de pornografía, prostitución, infanticidio, aborto y otras formas de coerción e inocencia robada... Que Dios nos proteja”.
¡Gobierno fuera de las recámaras!
La sexualidad es personal, no política. Los que politizan la sexualidad son los gobernantes capitalistas, victimizando a aquéllos que se apartan de sus mandatos. Al tiempo que hacen llover muerte sobre los jóvenes afganos y pakistaníes, los gobernantes de EE.UU. están desatados en casa tratando de reglamentar la vida sexual de las personas en nombre de “proteger a los niños”. Por ejemplo: deteniendo adolescentes por distribución de “pornografía infantil” y de “materiales obscenos a menores” cuando coquetean intercambiando imágenes de ellos mismos desnudos; arrestando a los adultos que tienen relaciones con adolescentes; encarcelando a miles de hombres que ven imágenes clasificadas como pornografía infantil o que intercambian mensajes sexuales en los chats con jóvenes (o policías encubiertos haciéndose pasar por tales). El porno no destruye vidas, pero formar parte de un registro de criminales sexuales de por vida seguramente sí. ¡Abajo con las reaccionarias leyes antisexo! ¡Gobierno fuera de las recámaras!
Como dice el dicho en inglés: “La perversión no es más que lo que a ti no te atrae”. No es asunto de nadie más cómo le hace la gente para disfrutar un poco del sexo en esta existencia capitalista por lo demás miserable. Nos oponemos a todos los intentos puritanos de censurar la pornografía. De igual modo, nos oponemos a todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, el uso de drogas y las leyes de “edad de consentimiento”. Abogamos por el concepto del consentimiento efectivo, es decir, que mientras todas las partes involucradas estén de acuerdo en participar en algo, nadie más, y mucho menos el estado, tiene derecho a decirles que no pueden hacerlo.
Y, según el RCP, ¿quién va a imponer su campaña de abstinencia antiporno? En su “Llamado a la acción” explican en letras chiquitas que (¡desde luego!) no buscan establecer nuevas leyes para prohibir la pornografía. Pero hablar no cuesta nada. Una organización que no sólo no combate la censura, sino que incluso la promueve, es un peón del estado. Después de protestar contra una tienda de pornografía, el RCP y sus partidarios no pueden regresar al día siguiente a protestar contra su clausura por parte del estado y la reacción religiosa. Ya tomaron lado.
El Presidente Bob la reconoce cuando la ve
¿Dónde está la línea de lo que es demasiado “obsceno” para ser permitido? Como Potter Stewart, el juez de la Suprema Corte de EE.UU. que emitió su opinión sobre la pornografía en un caso de 1964, el Presidente Bob la reconoce cuando la ve. Con respecto a la lencería femenina —en particular las tangas— su reacción fue similar; su prensa las describe como “símbolos horrendos y encarnaciones de la degradación de la mujer” en la misma línea que las burkas. ¡Las burkas! Hace unos años, el RCP organizó una gira de presentaciones con el título “De la burka a la tanga”, donde afirmaban que la burka, un símbolo de opresión e instrumento de la reacción religiosa, era igual a una delgada pieza de ropa interior que muchas mujeres (y de hecho algunos hombres) disfrutan usar.
Estas tonterías le deben mucho al feminismo que, desde hace décadas, viene haciendo causa común con la derecha religiosa en una variedad de campañas para censurar la pornografía. Con sus llamados a “Poner fin al patriarcado”, el RCP despreciablemente le hace el juego a los feministas, promoviendo la noción idealista de que el cambio social se obtiene con persuasión moral y no con la lucha de clases. Contrario a la impresión generalizada, el feminismo no significa la liberación de la mujer. En cambio, traza la línea divisoria de la sociedad entre los géneros y no entre las clases y busca que las mujeres avancen hasta tener una mayor participación en el gobierno y las corporaciones en la cima del represivo sistema capitalista. La ideología burguesa del feminismo es un obstáculo a la verdadera emancipación de las mujeres.
En línea con su deshonrosa herencia maoísta-estalinista, el RCP promueve la familia. En la década de 1970, el RCP, entonces llamado Revolutionary Union (RU), denunciaba la homosexualidad —junto con la pornografía y la promiscuidad— como una enfermedad de la sociedad capitalista y prohibía la entrada de gays y lesbianas a su organización. Los predecesores del RCP escribieron en su declaración de 1974, “Position Paper of the Revolutionary Union on Homosexuality and Gay Liberation” [Declaración de posición de la Revolutionary Union con respecto a la homosexualidad y la liberación gay]: “La liberación gay es antiobrera y contrarrevolucionaria. Sus ataques contra la familia despojarían a los pobres y la clase obrera de la unidad social más viable para su lucha revolucionaria contra el sistema imperialista” (ver “RU on Homosexuals: Malicious Maoist Bigotry” [El RU sobre los homosexuales: Maliciosa intolerancia maoísta], Young Spartacus No. 26, noviembre de 1974). A esto siguieron sus diatribas en la década de 1980 contra el supuesto “estilo de vida autoindulgente” de los hombres homosexuales, entre otras muchas prácticas contra las que objetaban fuertemente, incluidos el sexo casual y la pornografía.
Para principios del siglo XXI, el RCP parece haber descubierto que sería difícil reclutar jóvenes activistas si seguía sonando como el fanático Rick Santorum [precandidato presidencial republicano en 2012]. En consecuencia, el RCP repudió su prohibición contra los homosexuales. Como hicimos notar más tarde en nuestro artículo “RCP: Anti-Gay Moralists Then and Now” [El RCP: Moralistas antigay de ayer y hoy] (WV No. 947, 20 de noviembre de 2009): “El actual entusiasmo del RCP por el matrimonio homosexual parece tener más que ver con su entusiasmo por forzar a la gente a entrar en la institución atrofiante del matrimonio monógamo, que con cualquier tipo de oposición a la opresión de los homosexuales”.
La posición en su Nuevo Borrador de Programa de 2001 puede haber marcado un cambio de línea, pero no un cambio de opinión. Hoy en día no ven “a la orientación homosexual o a la práctica de la homosexualidad en sí como algo que impida la emancipación de la mujer”. Y agregan: “La cultura gay masculina en la sociedad burguesa no se desvía del derecho masculino —y de hecho hay elementos de ésta que lo concentran—”. Palabra de Nuestro Señor Avakian: las relaciones homosexuales entre hombres siguen siendo demostraciones de machismo.
Hoy día, el RCP participa en la forma socialmente aceptada de intolerancia fanática contra los homosexuales: difamar a la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA) como “abusadores de niños”. NAMBLA es una organización que llama por la despenalización de las relaciones sexuales consensuales entre hombres adultos y menores de edad (por ejemplo, el romance entre el galán televisivo Brian Kinney y un estudiante de secundaria en la primera temporada de la serie “Queer as Folk”).
La histeria contra la pedofilia es utilizada por el estado para justificar las más grotescas intervenciones en la vida privada de la gente —y especialmente para reglamentar el comportamiento de la juventud—. De manera despreciable, la enorme mayoría de las organizaciones gay y los grupos de izquierda se rehúsan a defender a NAMBLA, dejándola a merced del estado capitalista. En la Spartacist League estamos orgullosos de nuestra historia de defensa de NAMBLA y de oposición a las leyes de “edad de consentimiento” y todas las leyes que limiten la privacidad y la libertad sexual de los individuos que consienten.
Como dice la estrella porno Nina Hartley: “El deseo sexual es, por su naturaleza, desordenado, caótico, transgresivo y rompe barreras”. Hace ya más de 50 años, el doctor Alfred C. Kinsey desacreditó el mito prevaleciente de que las relaciones monógamas heterosexuales eran la norma en la sociedad. Después de entrevistar a casi 18 mil personas, su equipo demostró con un detalle irrefutable que 19 de cada 20 estadounidenses habían roto al menos una ley (adulterio, sodomía, etc.) al tener sexo. Aunque ya no abarcan una serie tan amplia de prácticas, las leyes antisexo de la actualidad siguen teniendo el propósito de restringir la sexualidad de la gente y de castigar cruelmente las transgresiones (ver “En defensa del sexo y la ciencia”, Espartaco No. 24, verano de 2005).
La familia: Principal fuente de opresión de la mujer
El RCP sigue los preceptos del líder chino Mao Zedong, que no sólo impulsaba el dogma nacionalista de construir el “socialismo en un solo país” sino que además promovía a la familia como un instrumento ideológico para apuntalar el dominio de la casta burocrática. La Revolución de 1949 contra el capitalismo transformó vidas y proporcionó oportunidades sin precedentes para las mujeres chinas que, en los tiempos anteriores a la revolución, apenas eran consideradas seres humanos. Sin embargo, permaneció, como lo puso el dirigente bolchevique León Trotsky en La revolución traicionada (1937) al describir a la burocracia soviética, la “filosofía de cura que dispone, además, del puño del gendarme”. Bajo el régimen de Mao, el divorcio era difícil de obtener, el sexo premarital era un crimen, la homosexualidad era vista como una “enfermedad” y se advertía en contra de la masturbación en los manuales de higiene distribuidos masivamente (ver “Maoism and the Family” [El maoísmo y la familia], Women and Revolution No. 7, otoño de 1974).
La ideología maoísta es el legado del estalinismo en la antigua Unión Soviética. La URSS emergió de una revolución obrera victoriosa en 1917 (a diferencia de China, donde un ejército campesino bajo las órdenes de Mao dirigió la revolución). Después de la contrarrevolución política de 1924 que usurpó el poder de manos de la clase obrera, la burocracia estalinista mantuvo y reforzó su dominio de casta parasitaria promoviendo el conservadurismo social y el respeto a la autoridad. Los burócratas desenterraron la vieja ideología burguesa del chovinismo gran ruso y el culto a la familia.
La glorificación estalinista-maoísta de la familia está totalmente contrapuesta a la lucha de V.I. Lenin y los bolcheviques por la liberación de la mujer, y a la historia entera del movimiento marxista. En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels explica que la familia patrilineal monógama “Se funda en el predominio del hombre; su fin expreso es el de procrear hijos cuya paternidad sea indiscutible”. Bajo el capitalismo, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer y es crucial para asegurar que la propiedad burguesa sea transmitida de una generación a la siguiente a través de herederos “legítimos”.
Para la clase obrera, la familia nuclear implica procrear y criar a la siguiente generación de esclavos asalariados para la clase dominante, el tedio del trabajo doméstico, el cuidado de los ancianos y los enfermos, al igual que la impartición de la moral y la ideología burguesas necesarias para reforzar la obediencia a la autoridad. Es por eso que cualquier desviación, desde los derechos de los homosexuales hasta el derecho al aborto, es percibida como una amenaza contra la familia.
La opresiva institución de la familia no puede ser simplemente abolida. Es necesario remplazar a la familia como unidad económica y legal, como parte de la transición a una sociedad comunista sin clases. A través de la creación de instituciones alternativas que llevarían a cabo en forma colectiva el trabajo que actualmente hacen las mujeres en el hogar, aspiramos a emancipar a las mujeres del interminable tedio (como niñeras, cocineras, lavanderas, limpiadoras, etc., de tiempo completo) y del aislamiento social, cultural y político que les impone la estructura familiar. Para lograr esto, la clase obrera, con las mujeres como componente crucial, debe destruir el estado burgués y sentar las bases para una economía colectivizada y planificada. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Tanto los obreros como las obreras sufren diariamente la violencia de la explotación capitalista: pobreza, hambre, enfermedades que no son atendidas, la falta de vivienda y el trabajo alienante. Pero el santurrón RCP quisiera hacernos creer que el principal problema que enfrenta la sociedad actualmente es la oposición entre mujeres “convertidas en objetos” y sus hermanos de clase que supuestamente “corrompen su humanidad” al disfrutar de imágenes que el Presidente Bob y Sunsara Taylor desaprueban.
Durante su (difunta) campaña World Can’t Wait [El mundo no puede esperar], la línea divisoria del RCP era entre el régimen supuestamente “fascista” de Bush y el mundo entero que no podía esperar a sacarlo de la presidencia para poner a los demócratas. Ahora tienen el mundo por el que lucharon: el dominio capitalista ejercido por el otro partido del enemigo de clase. ¿Y cuál es el resultado de los esfuerzos del RCP? Dos millones de personas que se pudren en las prisiones, 1.5 millones de inmigrantes deportados y miles de muertos en los ataques de los drones de Obama.
El denominador común es que el oportunista RCP, carente de cualquier tipo de brújula obrera, busca fuerzas de clase ajenas: por aquí el partido capitalista del enemigo de clase, por allá el ala antisexo de los feministas pequeñoburgueses, en todas partes la masa amorfa que llaman “el pueblo”. El RCP está listo para aceptar a quien sea o lo que sea excepto un eje proletario de clase. Mientras el RCP persiste con sus campañas reformistas y puritanas, la Spartacist League y sus auxiliares juveniles, los Spartacus Youth Clubs, llevan adelante la lucha programática por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/38/antisexo.html
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2016.06.03 14:43 ShaunaDorothy Oleada reaccionaria contra legislación del DF ¡Aborto libre y gratuito! ¡Plenos derechos democráticos para los homosexuales! (Otoño de 2010)

https://archive.is/yY7mQ
Espartaco No. 32 Otoño de 2010
Oleada reaccionaria contra legislación del DF
¡Aborto libre y gratuito! ¡Plenos derechos democráticos para los homosexuales!
¡Romper con el PRD burgués! ¡Liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
(Mujer y Revolución)
La reforma legal en la Ciudad de México de la primavera de 2007 que descriminalizó el aborto hasta las doce semanas de embarazo fue una conquista importante para las mujeres, a pesar de sus limitaciones. Miles y miles de mujeres, incluyendo de muchas otras partes del país, han hecho fila desde el amanecer en los quince hospitales que proporcionan este servicio médico gratis, y muchas más se han realizado el procedimiento en el consultorio de su médico o en clínicas. Como señalamos en el verano de 2007: “La reforma del aborto es una conquista importante para todas las mujeres, pero tendrá un impacto particular en la vida de las obreras, las pobres y las jóvenes que no tenían los medios para obtener abortos seguros viajando a otros países o pagando un elevado precio para obtener uno ilegalmente en instalaciones decentes”.
Un par de años después, en diciembre de 2009 la Asamblea del DF legalizó el matrimonio homosexual, lo cual implicó conceder a las parejas gay el derecho a adoptar niños. La Ciudad de México se encuentra ahora entre los lugares con la legislación sobre derechos de aborto y de los homosexuales más liberales del mundo. De manera significativa, todas estas nuevas leyes fueron reafirmadas por la Suprema Corte ante la oposición en particular de la derecha religiosa. Todos los que luchan por los derechos democráticos y combaten la opresión deberían apoyar estas conquistas, limitadas pero reales, adoptadas bajo el gobierno perredista de la Ciudad de México —el cual a veces posa como amigo de los oprimidos—.
Mientras tanto, las fuerzas históricamente más oscurantistas dominadas por la iglesia católica —los enemigos declarados de los derechos elementales de las mujeres y los homosexuales— se han alineado para combatir estas medidas y asegurar que estos derechos no se extiendan a toda la población del país. Para diciembre de 2009 se habían enmendado las constituciones de 18 estados —de los 32 existentes— para “proteger la vida” desde la concepción, es decir, para presentar obstáculos legales a la descriminalización del aborto, eliminando así el derecho de toda mujer a decidir si tiene o no hijos en favor de los “derechos” de un óvulo y un espermatozoide que acaban de encontrarse para ocupar el útero de una mujer por unos nueve meses. Obscenamente, en Guanajuato al menos seis mujeres fueron encarceladas con sentencias de hasta 25 años por no llevar el embarazo a término, ¡y en algunos casos por abortos espontáneos! En respuesta a las protestas sucitadas cuando estos casos recibieron amplia atención, estas mujeres han sido liberadas. Pero hay muchas atrocidades siendo perpetradas a lo largo y ancho de México todo el tiempo. ¡Nadie debería ir a la cárcel por tener un aborto o practicarlo! De hecho, incluso la legislación de la Ciudad de México incluye penas de tres a seis meses de prisión para las mujeres que se practiquen un aborto después de las primeras doce semanas, y de uno a tres años de prisión a quienes lo practiquen. En abril pasado, El Universal informó de un caso que trae a la memoria el tristemente célebre caso de Paulina, en el que un tribunal de Baja California le negó a esta víctima de una violación el derecho que la ley le daba a abortar. Este año, a una niña de diez años en Yucatán, que fue violada presuntamente por su padrastro, se le negó el aborto que solicitó porque los doctores dijeron que tenía casi cuatro meses de embarazo, es decir, porque había pasado el límite arbitrario de las doce semanas, que en cualquier caso es casi imposible de medir de manera precisa. Nosotros decimos: ¡Abajo todas las penas! ¡Abajo el límite de doce semanas! ¡Aborto libre y gratuito en el DF y en todo México!
La mexicana es una sociedad profundamente misógina y homófoba —y no sólo ella—. La opresión de la mujer y de los homosexuales es inherente al capitalismo, y por ello no es algo que se pueda eliminar sin una revolución socialista. Bajo el capitalismo, en el que la sociedad no proporciona los medios necesarios para criar a los niños, alimentar a la población o cuidar de los enfermos, la familia es una unidad económica necesaria de la sociedad que asume estas responsabilidades. Así, la oposición a cualquier cosa que se desvíe del modelo establecido —como las familias de parejas homosexuales, o las mujeres que no están interesadas en tener (más) hijos— es parte del apoyo ideológico a los restrictivos confines de la unidad familiar. Por todo ello, se presenta a la familia tradicional como el arreglo más natural para la organización social. Y, en efecto, a la burguesía —la cual sólo proporciona servicios sociales a la población en la medida en que se restringen a ella u obtiene beneficios de ellos— le parece perfectamente natural que haya niños de la calle, hambruna y enfermedades entre los obreros, los campesinos y todos los sectores marginados de la sociedad. Nuestra perspectiva se contrapone a este brutal estado de cosas. Luchamos por guarderías gratuitas las 24 horas, por atención médica gratuita y de calidad para todos como parte de nuestra lucha por una sociedad socialista. El remplazo de las funciones de la familia —y, por ende, de la carga económica que ella significa— permitirá a la gente escoger libremente cómo y con quién quiere vivir. La opresión de la mujer, la desigualdad social más vieja de la historia humana, se remonta al inicio de la propiedad privada y no podrá ser abolida más que con la abolición de la sociedad dividida en clases. La lucha por la liberación de la mujer es pues un componente estratégico de la lucha por la revolución socialista.
Al tiempo que luchamos por plenos derechos democráticos para los homosexuales, a diferencia de los liberales y feministas burgueses combatimos la idealización de la familia —sea ésta tradicional o “alternativa”—. Como explicaron nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.:
“Por qué alguien que no se encuentra bajo presión social o bajo la dificultad económica se pondría voluntariamente las cadenas del matrimonio es, por supuesto, uno de los misterios de la vida... “Sin ninguna duda, [los homosexuales] deberían tener el derecho a casarse. Y, con la misma certeza, los socialistas luchamos por una sociedad en la que nadie necesite que se le ponga una camisa de fuerza para poder obtener prestaciones médicas, derechos de visita, custodia de niños, derechos de inmigración o cualquiera de los privilegios que esta sociedad capitalista otorga a quienes están enterrados en el molde legal tradicional de ‘marido y mujer hasta que la muerte los separe’”.
—“¡Por el derecho al matrimonio gay...y al divorcio!” (Workers Vanguard No. 824, 16 de abril de 2004)
El contexto de las reformas sobre el aborto y el matrimonio homosexual en la Ciudad de México es el de una burguesía altamente polarizada tanto en cuestiones económicas como sociales, aunque las divisiones no necesariamente siguen líneas partidistas. El PRD nacionalista burgués procura cooptar el descontento entre los obreros y otros sectores de la sociedad que están hartos del derechista gobierno federal panista, y con ello en mente a menudo ofrece migajas y concesiones. En la Ciudad de México, más cosmopolita y donde la influencia de la iglesia católica no es omnipresente, el PRD ha impulsado reformas que los marxistas pueden y deben apoyar. Al mismo tiempo, es axiomático que quienes administran el sistema de explotación capitalista deben perpetuar la opresión de la mujer. De hecho, ¡legisladores perredistas de los gobiernos estatales votaron por las contrarreformas que procuran bloquear los derechos de aborto! Al apoyar las reformas en la Ciudad de México, no le damos absolutamente ningún apoyo o confianza al PRD burgués, que como partido capitalista es, a fin de cuentas, fundamentalmente hostil a los derechos de las mujeres.
Además, las reformas bajo el capitalismo no sólo son parciales sino también reversibles. La cifra de 50 mil abortos que se han proporcionado en la Ciudad de México en un número muy limitado de hospitales ni siquiera se acerca a lo que se necesita, incluso sólo en la propia ciudad. En EE.UU., este derecho ha estado bajo constante ataque desde que fue legalizado en 1973. Apenas cuatro años después de la legalización del aborto se puso fin a los fondos federales para costear el procedimiento a mujeres pobres. A lo largo de las siguientes décadas, varios estados establecieron periodos de espera o la obligatoriedad del consentimiento de los padres, colocando así un obstáculo para las mujeres que simplemente no querían tener un hijo. En los años 90, las manifestaciones antiaborto, que acosaban a las mujeres afuera de las clínicas, cedieron el paso a los ataques asesinos contra doctores y otros que ayudaban a proporcionar este servicio médico básico. El 31 de mayo de 2009, el Dr. George Tiller, uno de los extremadamente pocos doctores en EE.UU. que practicaban abortos en etapas avanzadas del embarazo, fue asesinado. La realidad hoy en día es que hay muchos condados a lo largo y ancho de EE.UU. en los que simplemente no hay donde practicarse un aborto.
Los comunistas luchamos vigorosamente por la igualdad de derechos para las mujeres bajo el capitalismo. Pero la promesa de derechos iguales bajo este sistema para las trabajadoras no significa más que el derecho a ser igualmente explotadas en lugar de súper explotadas, ser simplemente una esclava asalariada en lugar de la esclava del esclavo.
En tanto exista el capitalismo, habrá fuerzas que busquen activamente mantener la opresión de la mujer. Un estado obrero en México, además de heredar un país pobre y económicamente subdesarrollado, enfrentaría la hostilidad del imperialismo estadounidense. La extensión de la revolución sería necesaria no sólo para la defensa de un estado obrero mexicano sino también para proporcionar la base material para la liberación de la mujer y de todos los oprimidos. Los bolcheviques reconocían que sin desarrollo económico cualitativo, la liberación de la mujer era una fantasía utópica incluso después de la Revolución de Octubre de 1917. Así, además del establecimiento de la igualdad legal entre hombres y mujeres, el estado obrero soviético proporcionó —hasta donde sus recursos le permitieron— cocinas comunitarias y guarderías gratuitas como algunos de los pasos tomados en la dirección de liberar a la mujer de la esclavitud doméstica y hacia el establecimiento de la igualdad genuina. Una sociedad sin clases, con la resultante liberación humana de la explotación y la opresión, sólo se puede construir sobre la base de la abundancia material. La derrota de oportunidades revolucionarias en Europa Occidental y la catastrófica devastación económica tras la Guerra Civil, así como la devastación del propio proletariado que había llevado a cabo la Revolución de Octubre, fueron el contexto de una contrarrevolución política en 1923-24, lo que Trotsky llamó el “termidor soviético”. Aunque los fundamentos económicos del estado obrero establecido en 1917 permanecieron intactos, para 1924 el poder político pasó de las manos de la vanguardia revolucionaria a las de la casta burocrática conservadora encabezada por I.V. Stalin. Bajo el falso dogma del “socialismo en un solo país”, la burocracia estalinista se acomodó al imperialismo y traicionó las perspectivas proletarias, revolucionarias e internacionalistas de la Revolución Bolchevique. A pesar de esta contrarrevolución política, los espartaquistas defendimos militar e incondicionalmente al estado obrero degenerado soviético contra el imperialismo y la contrarrevolución interna, como hoy defendemos a los estados obreros deformados de China, Cuba, Corea del Norte y Vietnam, al tiempo que luchamos por la genuina democracia obrera mediante la revolución política proletaria para echar a las burocracias estalinistas.
La agrupación Pan y Rosas y el mito del “feminismo socialista”
Rechazando el entendimiento de que la opresión de la mujer es inherente al capitalismo, el feminismo —una ideología burguesa— iguala la lucha por la liberación de la mujer con la lucha por sus derechos democráticos, es decir, por la igualdad con los hombres bajo el capitalismo. El ver la diferencia entre hombres y mujeres como la principal división social y el hacer caso omiso de las condiciones materiales económicas que son la base para la opresión de la mujer conducen a la noción idealista de que las mujeres son oprimidas simplemente debido a las ideas estereotípicas y retrógradas en las cabezas de la gente (léase, de los hombres). En realidad, la ideología sexista y misógina sólo se desvanecerá tras el derrocamiento del capitalismo. Al confinar su perspectiva contra la opresión de la mujer a una política de reformas y presión a los gobernantes capitalistas, el feminismo desvía la lucha por la genuina liberación de la mujer y, en el último análisis, ayuda a perpetuar la opresión.
La falsa izquierda mexicana, permeada por la ideología machista existente, presta poca atención a la opresión de la mujer. Y cuando finalmente dice algo, en general lo hace desde una perspectiva netamente feminista. Éste es el caso de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), que patrocinó la formación del grupo Pan y Rosas. Este último se asume como parte del movimiento feminista y adopta la perspectiva liberal del sectoralismo: la falsa y atrasada noción de que sólo el sector víctima de opresión especial particular del que se trate puede liberarse a sí mismo. El sectoralismo niega la posibilidad de que la conciencia trascienda la experiencia personal de la opresión, evade la lucha contra la ideología atrasada en la clase obrera y está en contradicción directa con el papel del partido de vanguardia de representar los intereses históricos del proletariado y, por lo tanto, de defender a todos los oprimidos.
Pan y Rosas define que está “por la construcción en todo el continente de un movimiento de mujeres que en defensa de nuestros derechos, pueda ofrecer una alternativa de organización independiente, antiimperialista y revolucionaria para las miles de mujeres que sufrimos la explotación diaria” (Estrategia Obrera No. 79, 27 de agosto de 2010). Lo que esta palabrería significa en la realidad es un movimiento de crasa colaboración de clases, justificada con la trillada cantaleta de “combatir a la derecha”. Pan y Rosas se jacta de ser parte del “Pacto por la Vida, la Libertad y los Derechos de las Mujeres” establecido a finales del año pasado para combatir la reacción contra las reformas en la Ciudad de México. Este “pacto” es un conglomerado burgués de decenas de organizaciones enfocado en presionar a los legisladores de la “izquierda”, léase el PRD burgués. Así, el texto del “pacto” omite cuidadosamente mencionar el hecho de que las contrarreformas antiaborto en los estados contaron con el apoyo de diversos legisladores perredistas (de hecho, ¡a duras penas se encontrará una sola referencia al PRD burgués en los muchos artículos publicados en el blog del propio Pan y Rosas!). Según el blog de tan “antiimperialista” pacto, “un aspecto central [del mismo] es solicitar que se sancione a México por violar la Carta Universal de los Derechos Humanos y, por lo tanto, sea juzgado ante el Tribunal Internacional de Viena” (http://pactovidamujeres.blogspot.com/p/historia-del-pacto.html); la misma fuente señala también que “se hará la petición para que el PRI sea expulsado de la Internacional Socialista, por contravenir todos sus principios” —¡los “principios” de los remanentes escleróticos de la socialdemocracia, lacaya de sus propios gobernantes imperialistas!—. ¡Conmovedor “antiimperialismo”! Pan y Rosas, su “pacto” y el feminismo burgués entero no tienen nada que ofrecer a las mujeres salvo una vida de esfuerzos fútiles a la cola de políticos burgueses.
El marxismo es una perspectiva mundial y un programa de lucha para la emancipación de todos los explotados y oprimidos mediante la revolución proletaria y el ascenso de la clase obrera como nueva clase dominante —el único camino para la eventual eliminación de la explotación del hombre por el hombre—. Contrario a los mitos propagados por la LTS, el marxismo genuino proporciona la guía para luchar por la liberación de la mujer, y no requiere tomar prestado nada del feminismo —una ideología de clase ajena al proletariado—. Tenemos un largo camino por delante. Como V.I. Lenin escribió en la lucha por forjar el partido que dirigiría la Revolución Rusa de 1917:
“El ideal del socialdemócrata no debe ser el secretario de trade-union [sindicato], sino el tribuno popular, que sabe reaccionar contra toda manifestación de arbitrariedad y de opresión, dondequiera que se produzca y cualquiera que sea la capa o la clase social a que afecte”.
El reconocimiento de la opresión en esta sociedad y la lucha contra ella son necesarios pero no suficientes para ponerle fin. Nos guiamos por el ejemplo de Lenin y los bolcheviques, y estamos comprometidos a forjar un partido que pueda dirigir la revolución proletaria y empezar a construir una nueva sociedad libre de la explotación y la opresión que plagan a ésta. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!■
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/32/aborto.html
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